Lo reveló una investigación de la consultora Kantar. Pasó de ser un tema tabú a una alternativa ligada a la salud y el bienestar personal.

El estudio, realizado en base a mil casos en todo el país -el más grande sobre el tema en la Argentina-, indica sobre los posibles usos del cannabis que 8 de cada diez encuestados lo relacionan con el alivio de malestares físicos y con beneficios emocionales, en especial contra el estrés, el insomnio y la depresión. En tanto, el resto lo vincula con el uso recreativo y social, y con la creatividad.

«Hubo un cambio en el imaginario social acerca de la marihuana”, sostiene Gabriela Portantiero, Directora del área Cualitativa, División Insights de Kantar. Con respecto al cambio en la percepción de la sociedad, Portantiero explica que «se corresponde con el aumento de corrientes naturistas y holísticas relacionadas con la salud, y también con la preocupación genuina por el medio ambiente y el auge de prácticas orientadas al bienestar personal, que habilitan nuevas formas de tratamiento de la salud física y mental”.

En cuanto a la valoración general sobre el cannabis, el 51% tiene una opinión positiva, el 19 negativa y el 30 se inscribe entre los indecisos. En el grupo que valora positivamente a la marihuana, el mayor porcentaje se registra en las mujeres (57%) y los millennials (63%).  «En nuestro país el cannabis gana progresivamente en aceptación, y son las mujeres y los millennials los que impulsan el nuevo escenario», indica el estudio.

La investigación indagó sobre la legalización de la marihuana: 63% afirmó estar a favor, el 16% en contra y el 21% señaló no tener opinión sobre el tema. En las redes sociales, las conversaciones expresan porcentajes similares: 58% a favor, 26 en contra y 16% de indecisos.

Según se desprende del estudio de Kantar, entre quienes adhieren a la legalización, el porcentaje de mujeres es mayor al de los hombres: 67 por ciento y 53 por ciento, respectivamente. En el grupo de los que están a favor de la despenalización del cannabis, el 40% de los encuestados indicó que la comercialización debería estar regulada por el Estado, dado que favorecería «la disminución del narcotráfico y el crimen asociado».