Científicos del CONICET elaboraron un mapa de calidad de vida en todo el territorio nacional. El NOA no mide bien, aunque hay heterogeneidad entre sus provincias. En el NEA se registran los menores niveles de calidad.

“Para construir estos índices hemos procurado reflejar las características socioeconómicas y ambientales valoradas por las personas como determinantes de su prosperidad», explicó a Clarín Guillermo Velázquez, investigador superior del CONICET en el Instituto de Geografía Historia y Ciencias Sociales (IGEHCS, CONICET-UNCPBA).

Municipalidad de Salta

De acuerdo a las últimas mediciones del índice de calidad de vida (ICV), la situación más favorable dentro del territorio nacional se da en la Patagonia, con un promedio 7,03 sobre 10. Le siguen la región Pampeana (6,93), la cuyana (6,91), la Región Metropolitana de Buenos Aires (6,77), el NOA (6,33) y en último lugar, el NEA (6,01).

El mapa interactivo permite que al hacer zoom sobre una parte del plano, se conozca la situación urbana de los argentinos en las más de 52.408 unidades geográficas censales -en cada una hay unos mil habitantes- en las que se divide el país.

Los colores del mapa (icv.conicet.gov.ar) reflejan la situación en que se divide el ICV en las diferentes provincias. En rojo, el 10% de las unidades con peor calidad de vida; en ocre y verde claro, situaciones intermedias; en verde oscuro el 10% con mejor calidad de vida.

La interacción con la aplicación permite descubrir que hay provincias o regiones en las que, bajo una primera instancia, parecería que el ICV es bastante homogéneo. Pero al agrandar la malla geográfica se observan zonas dentro de esas áreas cuya realidad -en términos de calidad de vida- contrasta con la situación general que las rodea.