Ernesto "Kila" Gonza.

En medio de una tensa transición que incluyó presentaciones que permitieran conocer el estado del municipio, el intendente Saravia encargó una auditoría cuyos primeros resultados develan el desmanejo cuasi delictivo del anterior jefe comunal.

La evaluación incluyó las diferentes áreas de gobierno y el estado de los bienes del municipio sanlorenceño y fue encargada por el intendente en ejercicio Manuel Saravia, quien difundió los primeros resultados de la auditoria durante el fin de semana. Los resultados provisorios son los que siguen

“Acción social”: el informe indica la existencia de documentación informal que acredita la irregular entrega y distribución de materiales y mercaderías originalmente destinadas a familias en situación de vulnerabilidad social. Además, se identificaron bolsones alimentarios con productos vencidos.

Con respecto al parque automotor y las maquinarias, el informe destaca dos aspectos: el pésimo estado de conservación en el que se encuentran que incluye carencia de baterías y cubiertas o la ausencia lisa y llana de la maquinaria como ocurrió con la bomba de agua del complejo municipal.

El intendente Manuel Saravia enfatizó también que la “falta de documentación” que respalde los diferentes movimientos económicos concretados durante la gestión de Ernesto “Kila” Gonza es otro de los elementos que se repiten de manera constante. “En este sentido el jefe comunal acompaña las presentaciones judiciales realizadas por la Auditoría General de la Provincia ante el ministerio Público Fiscal, y los diferentes organismos que han solicitado, en reiteradas ocasiones, la emisión de informes que no fueron respondidos oportunamente”, enfatiza el parte difundido.

La situación de los trabajadores del municipio fue otro de los temas auditados y cobró bastante relevancia por el despido de varios de ellos la semana pasada. Al respecto, el parte difundido dice lo siguiente: “Con fecha 29 de noviembre, y mediante el decreto número 64, la gestión anterior determinó el pase a planta permanente de 56 personas, dicho instrumento fue derogado por el Concejo Deliberante municipal, teniendo en cuenta las faltas graves en términos legales en las que incurre el documento”.

Por otro lado, la municipalidad comunicó que existen un importante número de contratos que no cumplen con los requisitos mínimos establecidos en las leyes que amparan a los trabajadores y que en ese marco el equipo municipal trabaja en el tratamiento de las diferentes presentaciones realizadas por las instituciones gremiales. En ese marco, el actual intendente Manuel Saravia “tomó la decisión de renovar aproximadamente 70 contratos” que serán destinados a las áreas más sensibles del municipio a fin de garantizar la efectiva prestación de los servicios públicos y la optimización de los mismos.

“El proceso de auditoría y análisis continuará en las próximas semanas con el objetivo de contar con toda la información necesaria para poder gestionar los fondos públicos de manera responsable y transparente”, finaliza el parte.