Macri pretende ahora que los gobernadores resignen parte de lo que cobran del Fondo Sojero

La idea de la Casa Rosada es ahorrarse $60 mil millones. La propuesta resultará inadmisible para provincias como Salta que coparticipa el 50% de lo que recibe de la soja con los intendentes del interior que ya sufren las consecuencias del ajuste.

La propuesta del Ejecutivo se da luego de varios retrocesos en la negociación para sustentar el ajuste, que incluyeron la marcha atrás en la eliminación de asignaciones familiares, el cierre del Invap y el tijeretazo sobre el Fondo Nacional de Incentivo Docente y las campañas de vacunación.

Pero ahora la Rosada propone que las provincias cedan 5% de la coparticipación de IVA que reciben del Estado para financiar la Anses, con lo que el porcentaje subiría del 11% actual a 16%. La suma que se ahorraría el Gobierno se aproxima a los 30 mil millones de pesos si es que las provincias aceptan el acuerdo, lo que parece poco probable.

“Al mismo tiempo, desde la Rosada les proponen a los gobernadores transferir al tesoro la parte que Cristina Kirchner asignó a obras del Fondo Federal Solidario, también conocido como el Fondo Sojero, que reparte a las provincias las retenciones a las exportaciones de soja para que hagan obra pública. Ese recorte le ahorraría a Macri entre 26 y 29 mil millones de pesos. Además, está en la mesa la propuesta para recortar el Fondo Nacional de Vivienda (Fonavi), puesto que según la Rosada los gobernadores no lo utilizan para construir casas sino para gastos corrientes”, precisó el portal nacional La Política Online.

La semana que viene los ministros de Hacienda provinciales estarán en Buenos Aires para dar una contrapropuesta. Entre tanto, en el Ejecutivo apuntan a Mario Quintana por los retrocesos en la negociación con los gobernadores. Es que el vicejefe de gabinete fue el impulsor de una serie de iniciativas por las que el Gobierno debió dar marcha atrás y quedar expuesto ante las provincias. Una de ellas fue la eliminación de los beneficios por zonas en las asignaciones familiares, que unió a la oposición en un rechazo y obligó a suspender el decreto firmado por Macri.

Quintana fue además el funcionario que metió a Macri en este escenario de déficit fiscal galopante, tras impulsar la reparación histórica de los jubilados en 2016. En un sector del Gobierno se quejan de que toma las medidas en un Excel sin medir los costos políticos.