Lucrecia Barquet y Emiliano Durand.

Cuarto Oscuro dialogó con Emiliano Durand, el nieto que creció con ella y la evocó como una luchadora entregada a los otros. Retazos de la vida de una mujer que cumpliría años hoy y fue clave para enjuiciar a los represores salteños.

Emiliano Durand es periodista, fundador de Que Pasa Salta y conductor de programas televisivos. Además, es nieto de la histórica referente de los organismos de Derechos Humanos de Salta, Lucrecia Barquet, quien nació un día como hoy del año 1932 en Tucumán, pero vivió gran parte de su vida en Jujuy y en Salta. Durand se crío con ella dese los 3 años hasta que partió a estudiar abogacía fuera de la provincia. “Mami, le decía yo a mi abuela” recordó el periodista

Cuarto Oscuro (FM Capital, 97,7) quiso evocar a esa mujer y dialogó con el nieto a quien se le consultó si podía rememorar alguna imagen que sintetizará la vida de su abuela. «Es difícil, hay muchas cosas. Pero te podría decir una entre varias. Me acuerdo que cuando vino [Jorge Rafael] Videla a visitar lo que ahora es el Centro Cultural América fueron a hacerle un escrache y la detuvieron. Ella ya decía que era una dictablanda e incluso no me acuerdo si Videla seguía siendo presidente, pero recuerdo la imagen, la policía. Yo era chiquito, pero me acuerdo de eso», rememoró.

Ante la pregunta sobre qué había representado para un niño aquella secuencia, el periodista comentó: «En ese momento mis viejos no estaban en el país y mi abuelo había estado cuatro años preso y luego exiliado y ya se quedó en Suecia y luego en Mozambique, yo estaba solo con ella y la acompañaba a todos lados y en estas cosas también me tocaba acompañarla. Incluso ella con Martita Pérez y Coca Gallardo siempre estaban yendo a la cárcel de Villa Las Rosas y me llevaba a todos lados, estaba acostumbrado».

Lucrecia junto a su nieto. (Foto: gentileza de Emiliano Durand)

No fue el único episodio de éste tipo que el nieto rememoró. Resalto otro hecho que ocurrió durante el gobierno de Juan Carlos Romero cuando se produjo una represión contra comunidades originarias que acampaban en la avenida que lleva a la Centro Cívico Grand Bourg y al producirse la represión la casa de Barquet en el barrio Las Leñas (también en la zona del Grand Bourg) devino en refugió de los reprimidos: “De repente había cuarenta personas en la casa. Había hasta en los baños y ella reclamando que no los detengan y que no repriman”, dijo entre sonrisas provocadas por aquellos recuerdos

Durand resaltó el tesón de esa mujer y confesó que «lamentablemente como suele ocurrir tomé real dimensión de quién era mi abuela más en la ausencia que en la presencia. Era una mujer muy fuerte y muy luchadora. No sé si era ´sin miedo´, pero lograba sobreponerse”. También destacó la condición de «autodidacta» de Barquet quien terminó la primaria de grande y no completo su secundaria, aunque nunca se privó de formarse intelectualmente con la lectura. Esa característica, dijo el nieto, provoco otro aspecto llamativo: abrazar el pensamiento crítico aun cuando provenía de una familia conservadora: “tenía un hermano que era capitán de gendarmería, la madre era muy conservadora y los hermanos también. Su condición de autodidacta le permitió llegar al lugar donde ella llego. No fue un mandato familiar sino todo lo contrario”, enfatizó.

Para graficar a la Barquet íntima relató: «Cuando vinimos a Salta con mi mujer ya teníamos un hijo y vivíamos en la Siria y 12 de Octubre, mi abuela había sufrido un ACV que le había dejado medio cuerpo paralizado, no podía moverlo bien. Sin que nosotros supiésemos ni lo pidamos, ella tomaba el colectivo del Grand Bourg que la dejaba en la Siria y Entre Ríos y ella iba en pleno invierno a cuidarlo a nuestro hijo para que nosotros salgamos a laburar. Mi abuela era así, siempre pensando en los otros y no tanto en ella”.

Curiosa e injustamente, Barquet murió (febrero del 2004) sin poder apreciar que su lucha de años había dado resultados cuando los asesinos a los que siempre denunció terminaron juzgados y condenados por la Justicia. Cuarto Oscuro también consulto al nieto sobre esa etapa y éste recordó que en sus últimos años «ella estaba muy enojada de no lograr que [Ricardo] Lona vaya en cana, porque ella lo denunció muchas veces, igual que a [Joaquín] Guil», para luego opinar sobre la reciente condena al ex Juez Federal que «representa más que la condena a un cómplice de homicidios y de persecuciones políticas, también representa una condena contra un sector social que suele ser impune en Salta».

Finalmente, Emiliano Durad no dudo en señalar que el legado de Lucrecia a los organismos de Derechos Humanos es algo que él no podría juzgar por no tener la militancia de los que siguen al frente de las organizaciones. «Sí creo, que el desafío es seguir buscando justicia para todos quienes que cometieron delitos en la última dictadura, pero también el desafío es luchar por el 40% de los chicos que sufren pobreza hoy y estoy seguro que –conociéndola– mi abuela estaría volcada a ello», finalizó.