Lucía Ruíz sigue peleando | La campesina salteña culpó a los Macri y a los Tinelli por los desmontes en Salta

La dirigenta campesina fue absuelta la semana pasada en un juicio que le inició el empresario Javier Vidizzoni. Su mensaje a los salteños que viven en las ciudades: “les pediría que respeten nuestro pensamiento”.

Lucía Ruíz aprovecha la visibilidad que adquirió su caso para amplificar lo que viene denunciando hace años: el despojo que protagonizan los poderosos de siempre en el Chaco salteño. “Ellos, al tener el poder, se creen con el derecho de venir y hacer a un lado a los poseedores. En el año 2010 sacamos una ley provincial (la 7658, que impide el desalojo o desocupación de tierras poseídas por familias rurales y pequeños productores agropecuarios), que aunque esté reglamentada nadie cumple, porque no le pusieron los fondos ni la voluntad política. Acá tienen campos los Peña Brown, los Macri, hasta Tinelli; todos ellos vinieron, corrieron a las familias y desmontaron. No hay un solo gobierno, ni provincial ni nacional, que apueste por los pequeños productores. Estamos desprotegidos”, declaró Lucía al diario Tiempo Argentino que publicó el testimonio en su edición de hoy.

En 2009, Lucía fundó en la localidad de Morillo, departamento de Rivadavia Banda Norte, una organización motivada por las carencias y atenta a la necesidad de un mejor cuidado del ambiente: Unión y Progreso. Sin embargo, al año siguiente, los desalojos ya se habían vuelto el principal problema de la zona. “Acudían a nosotros en busca de ayuda. Somos todos campesinos y sabemos que un abogado, con traje y camioneta, intimida. Pero entre varios, la persona toma más coraje y puede reclamar lo que se le debe o negarse a abandonar su tierra. Eso fue lo que hicimos con el terrateniente Vidizzoni; nos paramos frente a las topadoras y sacamos a sus trabajadores. Después nos armó la causa con la ayuda de la fiscal y la jueza”, recordó en la entrevista.

La acusación contra Lucía generó una campaña por su absolución que sumó apoyos de organismos de derechos humanos, sindicales y legisladores. También motivó el respaldo del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).

Aunque la justicia salteña criminalizó la defensa de sus derechos, Lucía nunca renunció a la acción. Esa convicción le valió en 2019 la distinción “Berta Cáceres” que el Senado de la Nación otorga a mujeres que luchan por los derechos humanos, ambientales y de acceso a la tierra.

“Es más difícil por ser mujer –acepta–. Soy la única de la zona que se enfrentó a los terratenientes, que voy al frente, que soy vocera de los campesinos, y por eso sufro el desprestigio. Yo he escuchado a los empresarios decirles a mis compañeros ‘yo arreglo con ustedes, pero no la quiero a esa’ y otras cosas más fuertes”.

Ante la pregunta de qué le diría a las personas que viven en las ciudades y no conocen la realidad de los campesinos; Lucía respondió que “les pediría que respeten nuestro pensamiento. Los terratenientes nos dicen que nosotros no queremos progresar. No es cierto. Queremos hacerlo, pero con nuestras formas. Privilegiamos la vida, la producción sana y eso es algo que las grandes urbes no entienden. Queremos respirar oxígeno sin contaminación. Que la gente entienda que somos los pequeños productores los que cuidamos el ambiente para que las personas en las grandes ciudades coman sano. Que las ciudades comiencen a ver eso, que hagan fuerza por nosotros. Solo queremos ser comprendidos”, finalizó.