Lo que la pandemia deja | Cada vez más chicos de secundaria con problemas en lectura

“El cierre de las escuelas durante 2020 y parte de 2021 no será gratuito”, destacan los expertos. Según un estudio de CIPPEC, siete de cada diez estudiantes tienen dificultades para comprender un texto a raíz de la pérdida de días de clase.

La publicación coincide con el Día del Estudiante. En la misma, el CIPPEC retoma una simulación que hizo el Banco Mundial a partir de los resultados en las pruebas PISA. “Antes de la pandemia, el 52% de los chicos argentinos de 15 años reflejaba bajos rendimientos en lectura. Ahora ese guarismo ascendería al 73%”, destacan en el estudio.

De los tres escenarios que despliega la proyección, Argentina es ubicada en el pesimista por dos motivos: un cierre escolar muy extenso (13 meses) que se prolongó incluso en la primera mitad de 2021 y muchos estudiantes que apenas pudieron sostener un vínculo con la escuela a distancia. Los otras dos categorías, optimista e intermedio, toman suspensión de presencialidad por 7 y 10 meses respectivamente.

“Incluso en 2021 hubo semanas en las que 9 de cada 10 estudiantes no asistieron a la escuela de manera presencial. En 2020, 4 de cada 10 estudiantes del nivel secundario tuvieron una vinculación débil con la escuela, caracterizada por, como máximo, dos actividades por semana sin devolución del docente, o una sola actividad semanal con supervisión docente”, advierte el informe. El resultado: 7 de cada 10 chicos estarían por debajo del mínimo en lectura. Es decir, no serían capaces de “identificar la idea central de un texto de longitud moderada, encontrar información siguiendo criterios explícitos y reflexionar sobre el propósito y la forma de los textos cuando se les indica”.

No obstante, el problema más urgente que podría traer los cierres escolares sea el del abandono. Los autores del informe utilizaron una estimación del Banco Interamericano de Desarrollo y estimaron que el escenario “normal”, es decir sin pandemia, hubiera arrojado un 18% de chicos de entre 15 y 17 años fuera de la escuela. Producto del cierre educativo, esa cifra ascendió al 22% en 2020. Una de las razones del aumento del abandono, explica el informe, es que se disparó la cantidad de adolescentes que deben trabajar, ya sea en el hogar o fuera, para subsanar la pérdida de ingresos de su familia. A eso se le suma también el impacto en la salud psicológica de los jóvenes.