Lluvia tóxica | Un estudio confirmó daños genéticos en chicos expuestos a fumigaciones

El análisis se realizó en un pueblo cordobés. Un laboratorio de esa provincia confirmó que los niños del lugar tienen dañado su material genético tres veces más que la media incrementando las posibilidades de que contraigan cáncer.

Dique Chico es una comuna de apenas 200 habitantes ubicada a 50 kilómetros de la capital cordobesa. Allí hace años que los padres del lugar bajo la figura de “Auto convocados”  exigen que dejen de fumigarlos y fue a pedido de ellos mismos que el Laboratorio Servicios y Diagnóstico en Salud y Ambiente de Río Cuarto tomó muestras de seis niños de entre 7 y 11 años.

Los resultados fueron contundentes: todos tienen elevado daño en sus genes y hasta tres veces por encima de los niños no expuestos a agrotóxicos, lo que conlleva a mayores probabilidades de contraer cáncer. Tales resultados se sumaron como prueba a la causa judicial para frenar fumigaciones en una comuna en donde el intendente Nilo Pérez, emitió una resolución en noviembre del 2017 que priorizando la salud prohibió las fumigaciones a 2000 metros del ejido urbano y 1.000 si las mismas eran terrestres.

La reacción de los empresarios ene se entonces no se hizo esperar: realizaron movilizaciones y hasta se encadenaron en el pueblo para que les permitan seguir con las fumigaciones. Presentaron un amparo contra la Comuna aduciendo que la misma vulneraba su derecho de propiedad, de libre comercio y de producir mientras el Ministerio de Agricultura de Córdoba se mostró a favor de seguir fumigando. Finalmente los empresarios tuvieron luz verde de los jueces Humberto Sánchez Gavier y María Inés del Carmen Ortiz, quienes permitieron pulverizar durante el verano. Ahora deben decidir el fondo: qué derecho está primero, a la salud o a fumigar con agrotóxicos.

Volviendo a las características del estudio, Página 12 detalló en su edición de hoy que el mismo se basa en una técnica llamado “ensayo de micronúcleos (MN)” en la mucosa bucal y fue realizado por la doctora en ciencias biológicas Delia Aiassa quien determinó que “el 100 por ciento de los niños que participaron en el estudio tuvieron un número de células con micronúcleos (MN) mayor al valor considerado como basal para una población referente”.

Los niños viven a distancias de entre 100 y 400 metros de campos con transgénicos donde se pulveriza con agroquímicos y asisten a la escuela rodeada de fumigaciones. En esos predios se hacen al menos cuatro fumigaciones al año, principalmente con el herbicida glifosato. Los Vecinos Autoconvocados reclamaron que los jueces lean los estudios científicos, las historias clínicas de los niños afectados y “entiendan que la evidencia es más que suficiente para limitar las fumigaciones”. Al pie del comunicado sobresalen dos consignas: “Basta del Poder Judicial cómplice” y “tus negocios no valen nuestras vidas”.