Un trabajo desopilante sobre la influencia del peronismo en nuestro país. Recorre prejuicios, lugares comunes y conceptos en clave de humor.

«Una historia del peronismo en 27 relatos, 74 reflexiones y más de 140 metáforas que pueden servir para regocijo del simpatizante, como valiosa información para el desconocedor o el extranjero, o también como guía práctica para que el antiperonista pueda acabar de una vez por todas con el monstruo que desde hace más de 70 años azota a la Argentina. Y coso», es el exagerado título del nuevo libro de Pedro Saborido. Un trabajo en clave de humor que recorre la relación de los argentinos con el movimiento político más popular del país.

El escritor y guionista, conocido por sus trabajos en el programa de Tato Bores y en Peter Capusotto y sus Videos, presenta diferentes historias desopilantes, todas atravesadas por el peronismo, un movimiento que impregna hasta a los que lo detestan. Así pasa «La máquina de procesar uruguayos para que se hagan peronistas», un Borges inicialmente peronista que acepta hacerse gorila para lograr consagrarse como escritor, o «Los Voltioperonistas», «pequeños seres que habitan en las corrientes eléctricas» y se manifiestan «haciendo hablar a los aparatos electrodomésticos cada vez que alguien beneficiado por alguna política del peronismo se muestra desagradecido»:

«En febrero de 2014 yo estaba con un amigo en el comedor de mi departamento e hice un comentario quejándome de lo que pagaba de ganancias siendo ‘Analista mediocre senior’ en un banco privado. Apenas hago el comentario, escucho de atrás:

– No te quejes que conociste Miami, la concha de tu madre.

Me doy vuelta y veo que el split del aire acondicionado me está hablando.

– Y no me vengas con que eso te lo pagaste vos rompiéndote el orto. Fue gracias a un contexto económico que fomentó el crecimiento del salario y por lo tanto el consumo -me dijo».

«El peronismo es tiempo y oportunidad, es adentro y es afuera», reflexiona Saborido. Agrega que «con los peronistas que se echaron, se cayeron o se fueron, se podrían armar dos o tres peronismos más por afuera del peronismo». «Y si a estos peronismos, ya sean paralelos, tácitos o en estado de reposo, los multiplicamos por los distintos peronismos a través de la historia, el resultado será algo cercano a un peronismo infinito».