Las ventajas y desafíos de Urtubey y Sergio Massa en el peronismo de los gobernadores

Aunque ninguno tiene un liderazgo consolidado y aunque ambos tienen una intención de votos inferior a otros presidenciables, el poder territorial y la ausencia de pretensiones nacionales de sus pares peronistas potencia al salteño y al tigrense.

“La foto más difundida dejó varias lecturas políticas y al menos un vacío evidente”, enfatizó el periodista Eduardo Aulicino en una nota publicada hoy en Infobae. Una de las lecturas es que el proceso de conformación del nuevo espacio peronista sumará nuevas entregas mientas el vacío fue bien simbolizado por la silla sin ocupar en la cabecera de la mesa como dejando claro que nadie puede sentirse jefe.

A esa foto se le sumó días después un encuentro regional en el que posaron los otros gobernadores peronistas – Juan Manzur, Sergio Casas, Lucía Corpacci, Sergio Uñac y Gerardo Zamora, este último de origen radical – junto al ministro Rogelio Frigerio. “Las tensiones no son una divisoria de aguas tajante entre los gobernadores peronistas” enfatizó Aulicino en la nota referida que recuerda que entre los mandatarios no hay puentes rotos porque a pesar de las miradas «los une de algún modo una tarea doble y compleja: diferenciarse del oficialismo y también del círculo cerrado de Cristina Fernández de Kirchner”.

Nota en donde además se enfatiza una realidad que no deja de beneficiar a Juan Manuel Urtubey y Sergio Massa: “Los jefes provinciales quieren asegurarse en primer lugar sus distritos. Unos buscan mantener el poder que ganaron en 2015 y revalidaron en 2017. Es el caso del tucumano Manzur, el riojano Casas y el sanjuanino Uñac, y también de otros que ganaron más ajustadamente, como la fueguina Rosana Bertone. En cambio, el cordobés Schiaretti y el salteño Urtubey vienen de malas experiencias hace dos años. Y Massa busca su nueva chance”, aunque entre Urtubey y Massa están los que decididamente quieren buscar la presidencia.

Tal ventaja no libra a los mencionados de desafíos difíciles: la capacidad para interpretar el cuadro de expectativas y tendencias de la sociedad, que las muchas encuestas que circulan tienden a describir otra vez dividida en tres porciones: una franja que rechaza la idea de una nueva experiencia peronista pero que no puede ser restringida al macrismo; un núcleo antimacrista, que incluye y trasciende al kirchnerismo; y un sector amplio que navegaría entre esos dos polos.