El objetivo es capacitar profesionales para que puedan almacenar, gestionar y producir energías alternativas. En Argentina, más del 80% por ciento de la energía es producida por combustibles fósiles.

Este posgrado fue un proyecto que comenzó en la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), una provincia en la que la minería tiene un lugar importante y en la que sobresalen proyectos mineros polémicos como el de Bajo de la Alumbrera y Andalgalá. La situación ha generado enormes discusiones académicas y allí los grupos de ecología política son muy fuertes y el terreno es más que fértil para un doctorado sobre energías renovables.

“Sin embargo, como la UNCA es una “universidad pequeña”, debió buscar alianzas para que el proyecto pudiese ser aprobado de forma más rápida por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU). Y es por eso que desde Catamarca decidieron ponerse en contacto con la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Así, las facultades que entraron en relación fueron la de Ciencias Químicas y la de Matemática, Astronomía, Física y Computación por parte de la UNC y la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNCA”, reseño Página 12 en su edición de hoy.

El director del posgrado es Gabriel Correa, quien se doctoro en Italia. De hecho, según la reseña del medio ya citado las bases para construir el doctorado se basaron en experiencias autóctonas, aunque también hubo influencia en los estudios europeos de los que participó Correa. En 2015, el proyecto se consolidó y un año más tarde ambas universidades lo presentaron en una convocatoria del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que subvencionaba posgrados estratégicos para el desarrollo del país. Por suerte para la red, el Doctorado en Energías Renovables fue el que “ganó” y con el capital proporcionado por el CIN empezaron a armar la red de cursos. Ahí fue cuando se incorporó la Universidad de la Defensa Nacional (precisamente el Centro Regional de Córdoba) y se cimentó la estructura del posgrado.

“En principio, la fortaleza de Catamarca y los grupos de Córdoba tiene que ver con la generación y almacenamiento, pero sobre todo almacenamiento de las energías renovables. Hay grupos que trabajan en litio, en hidrógeno y en energía solar”, describe Correa, quien estima un número de 30 inscriptos de cara a la primera corte.

La auspiciante cantidad se debe a que el doctorado es gratuito y la idea es que en un futuro cercano la red del doctorado se expanda para trabajar con establecimientos como la Universidad de Salta y la Universidad del Litoral. Ambas tienen posgrados con mención en energías renovables y para Yuni aportarían una importante suma de conocimiento al desarrollo de las vías energéticas alternativas.