La sombra de Menem | Cuando Juan Carlos Romero secundó al riojano en la fórmula presidencial

En abril de 2003, cuando el país se deshilachaba tras la crisis del 2001, Menem – Romero se impuso por dos puntos a Kirchner – Scioli, pero los primeros desistieron competir en el ballotage.

En 2003, los salteños Juan Carlos Romero y Ricardo Gómez Diez llevaron sus diferencias provinciales a la política nacional. El peronista secundó a Menem y el renovador a Ricardo López Murphy pero fueron derrotados por Néstor Kirchner y Daniel Scioli. En rigor de verdad, Menem y Romero por el “Frente por la Lealtad UCeDe” ganaron las elecciones con el 24% de los votos pero renunciaron al ballotage y cedieron el triunfo a Kirchner y Scioli que en nombre del “Frente para la Vitoria” sumaron el 22%.

Juan Carlos Romero había logrado más notoriedad nacional que el salteño Ricardo Gómez Diez. De hecho la revista “Veintitres” del 27 de febrero del 2003 le había dedicado una tapa con el colgado “El poder secreto de Juan Carlos Romero”; el título “La sombra de Menem” y el siguiente copete de tapa: “Maneja el dinero dela campaña. Fue amigo de Yabrán. Tiene una inmejorable relación con Bush. Acumula múltiples denuncias de corrupción y de enriquecimiento vertiginoso. Retrato del socio perfecto del expresidente”.

Cuando Menem se bajó del ballotage que permitió el ascenso de Néstor Kirchner, los emergentes kirchneristas acusaron al binomio Menem – Romero de ejercitar una maniobra política que pergeñada por los poderes fácticos del país tenía un doble y relacionado objetivo: privar a Kirchner del 70% con el que seguro se imponía en la segunda vuelta y, de esa manera, permitir que el nuevo presidente contara con poder político.