Rogelio Nerón.

El domicilio del jefe comunal de Santa Victoria Este fue apedreado al grito de “un wichí no puede ser intendente”. Caciques advierten que los jóvenes originarios desean acabar ellos mismos con las humillaciones ante la pasividad policial.

Sucedió ésta madrugada cuando un grupo persiguió a los hijos del mandatario tras la salida de una peña. Según relató el jefe comunal a la sección local del diario Página 12, a las 5 de la mañana sus familiares fueron increpados por otros jóvenes por ser hijos de un intendente wichí.

Municipalidad de Salta

Tras los insultos, los hijos y sobrinos del jefe comunal se dirigieron a su casa que queda a dos cuadras de la plaza y fueron perseguidos por un grupo de motociclistas que luego quedaron confundidos entre policías y otro grupo que se movilizaba en una camioneta Ford “modelo viejo”. Al escuchar los disparos, Nerón salió a la puerta: “Me preocupé como todo padre, porque mis hijos habían salido”, dijo. Al salir vio que la Policía iba tras sus hijos y no tras los agresores. Una vez que sus hijos y sobrinos entraron a la vivienda y los agresores se retiraron, hubo un segundo ataque a pedradas protagonizados por hombres que gritaban que un wichí no podía estar a cargo de la intendencia.

Los hechos comenzaron a conocerse a través de un audio de whatsapp enviado por un cacique del lugar a contactos de Embarcación y el departamento de San Martín relatando lo sucedido y cómo el ataque obedecía a conductas discriminatorias de criollos que incluía a los propios policías a quienes definía de “chaqueños”. Pidió difundir el audio – cosa que acá hacemos – y preocupó a varios una advertencia que las autoridades deberían tomar nota para evitar problemas mayores y de difícil solución.

“Ya tenemos identificados a estos criollos que son conocidos. Por lo menos ya tenemos el número de la ´chata´ (…) Nosotros a las 11 de la mañana nos vamos a reunir en la municipalidad todos los actores que son caciques para ver qué pasa. Tengo que decir que esto no puede ser. La discriminación sigue, acá el genocidio sigue, pero ya entre los criollos con los originarios (…) Nosotros no vamos a responder sino que entre nosotros nos vamos a consolar y tratar qué paso seguir. Porque si nosotros fuéramos otros somos 12.000 contra 2.000 y no van a hacer nada. Así que nosotros vamos a respetar la Justicia. Hay chicos originarios que en estos momentos están diciendo cosas como piensa el criollo que dicen ´ojo por ojo diente por diente´, pero no conviene”, reflexionó el cacique que insiste en frenar el ímpetu de los jóvenes wichí que empiezan a rebelarse contra las humillaciones constantes.