“Cada aumento de los precios degrada el prestigio político del presidente y añade incertidumbre al resultado de las elecciones del próximo octubre”, enfatiza El País de España, el medio más leído en el mundo de lengua castellana.

La inflación argentina sigue al galope. En marzo superó todos los pronósticos y alcanzó el 4,7%, según el INDEC, con lo que la cifra interanual se mantuvo por encima del 54%. En el primer trimestre sumó un 11,8%”, comienza el artículo del medio español que lleva la rúbrica de Enric González quien recuerda que el “hombre que llegó a la Casa Rosada con la promesa de dominar la inflación se ve ahora acorralado por ella”.

“Macri advirtió el lunes de que la inflación de marzo supondría ´un pico´, a partir del cual se percibiría un descenso gradual. El problema radica en que ya en enero afirmó que la fiebre estaba “bajando”, con un dato mensual del 2,9%. En febrero admitió que la batalla contra la inflación le estaba “costando más de lo que imaginaba”, y el dato fue del 3,8%. Hay desaceleración respecto al peor mes de 2018, septiembre, con un 6,5%, pero la mayoría de los técnicos estiman que, como marzo, abril seguirá siendo un mes altamente inflacionario”, pronostica el reportero para desgracia de los argentinos.

“¿Cuál es la causa de que los precios suban? Para empezar, la inercia. En una economía históricamente inflacionaria (durante los pasados 80 años, la media anual superó el 60%), las empresas anticipan el alza, la repercuten en los precios y consiguen lo que suele llamarse una “profecía autocumplida”. Un factor muy relevante es la continua devaluación del peso frente al dólar, al igual que la brutal actualización en las tarifas de servicios, especialmente energía y transporte público, tras años de semicongelación”, explicó el País de España.

“Macri utilizó abundantemente la inflación en los últimos años del mandato de Cristina Fernández de Kirchner durante la campaña electoral que le llevó a la presidencia. Decía que la inflación real de Argentina estaba por encima de la de Venezuela. No era cierto y sigue sin serlo. Pero un aumento de los precios cercano al 5% mensual, como el de abril, pulveriza los pronósticos sobre los que se basó el presupuesto para 2019. La inflación se preveía en torno al 27% anual. Ahora ya casi nadie espera que termine el año por debajo del 40%. En 2018, un año catastrófico, fue del 47,6%”, finaliza el informe.