La Organización Mundial de la Salud pidió eliminar al cannabis y su resina del listado más restrictivo de la convención sobre drogas de 1961 para favorecer la investigación de sus propiedades terapéuticas. La recomendación será tratada en la ONU en marzo.

Tras una evaluación científica que culminó en noviembre de 2018, los expertos de OMS recomendaron en su informe final “eliminar el cannabis y el aceite de cannabis de la lista IV”, la categoría más estrictamente controlada en el Tratado de la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961. La Lista Unica Sobre Estupefacientes, elaborada ese año, incluye a los narcóticos peligrosos. Hay que recordar que la categorización actual del cannabis es tan estricta como la de la heroína y mantenerlo en ese nivel de control restringe el acceso y la investigación sobre posibles terapias derivadas de la planta.

Con esta recomendación, la OMS intentará que los 53 países que integran la comisión de estupefacientes traten la propuesta durante el 62º Período de Sesiones de Naciones Unidas, que se reunirá en Viena, Austria, en marzo de 2019. La Organización Mundial de la Salud propuso reprogramar el cannabis dentro del derecho internacional para tener en cuenta la creciente evidencia de las aplicaciones médicas de la droga, revirtiendo la posición mantenida durante los últimos 60 años