Los privados de su libertad podrán hacer uso de los dispositivos hasta 8 horas por semana. Hay un reglamento a seguir estipulado por el Ministerio de Seguridad de la Provincia.

Hoy tomó estado público un hecho registrado a fines de la semana pasada. Un fallo judicial autorizó a las personas privadas de la libertad a utilizar en forma limitada y supervisada teléfonos celulares. Cuando se termine la emergencia sanitaria esta medida quedará sin efecto.

Municipalidad de Salta

El reglamento fue presentado el jueves por el Ministerio de Seguridad, en cumplimiento de una orden del juez Eduardo Barrionuevo, del Tribunal de Impugnación. En octubre del año pasado el magistrado hizo lugar a un hábeas corpus interpuesto por la Asociación Pensamiento Penal (APP).

El Gobierno de la Provincia apeló el fallo y ahora la Corte de Justicia de Salta debe decidir si seguirá vigente. A la fecha se sabe que sólo 6 de los más de 1500 presos de Villa Las Rosas pidieron autorización judicial para el ingreso y el uso de teléfonos celulares. Todos fueron autorizados. Para el uso hay un protocolo a seguir, detallado por el Ministerio de Seguridad.

Los gastos de las líneas telefónicas correrán por parte de familiares o allegados de los reclusos. Se registra el número de la línea y el de chip. El celular permanece custodia del Servicio Penitenciario y se entrega a la persona en un espacio supervisado para que lo utilice.

También deberá elaborarse un listado de personas a las que el detenido puede llamar y son quienes están además autorizadas para las visitas. No se puede utilizar redes sociales u otras aplicaciones, así como cámaras o registros fotográficos. El teléfono se puede usar de lunes a viernes, por ocho horas semanales, distribuidas en cuatro días y por un lapso no mayor a dos horas diarias.