El sondeo de la consultora Opinaia se realizó del 13 al 24 de noviembre, entre 2.000 personas de todo el país que fueron consultadas de manera online.

La grieta sigue siendo una actriz protagónica de la política argentina. Sin embargo, menos del 40% de los argentinos pueden quedar catalogados dentro de los núcleos duros de ambos polos, tanto el kirchnerista como el macrista. En el medio, hay un 41% de independientes que no tienen posicionamiento político específico y pueden ir variando según las circunstancias. El análisis surge del más reciente informe de la consultora Opinaia, que salió a medir en el marco de una renovada pelea entre el Gobierno de Alberto Fernández y el de Horacio Rodríguez Larreta, esta vez por el recorte de la coparticipación a la Ciudad.

Municipalidad de Salta

El estudio permite ver cómo los posicionamientos políticos condicionan las respuestas. La segmentación está hecha entre tres grandes grupos: núcleo kirchnerista (32%), independientes (41%) y núcleo Cambiemos (27%). Los dos núcleos, a su vez, están divididos en “duros” y “blandos”. Los kirchneristas blandos son considerados por Opinaia a aquellos que no solo tienen una visión positiva de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, sino también de Rodríguez Larreta. En total son un 16%, la mitad del total del núcleo que defiende al oficialismo.

Del lado macristas, los duros son considerablemente más (22%) contra un 5% de blandos, que son aquellos que tienen imagen positiva de Mauricio Macri y Rodríguez Larreta pero también del Presidente.  En ese marco, por ejemplo, cuando se pregunta por la situación económica las diferencias son notables: entre los K, solo el 40% tiene una evaluación negativa, mientras que entre independientes sube al 77% y los macristas al 88%.  Lo mismo, claramente, pasa con la imagen de Fernández. El 96% de su núcleo duro lo sigue evaluando de manera positiva, contra apenas un 13% del sector embanderado en Juntos por el Cambio. En el medio quedan los independientes, donde llega a un 34% (el mes anterior estaba en 35%).

Al ser consultados por los principales problemas del país, en el núcleo opositor se destacan la corrupción y la inseguridad, además de cuestiones económicas. Los K, en tanto, apuntan al desempleo y la pobreza como problemas principales, y la corrupción queda muy relegada. Para los independientes, la mayor preocupación es la economía.