Según Bloomberg, tras la “renuncia” de Evo Morales, Fernández se alineó con Venezuela, Cuba y México, criticando a Trump por aplaudir lo que se definió como un Golpe de Estado.

Así lo manifiestan en una nota publicada por esa agencia y rubricada por Patrick Gillespie y Ben Bartenstein. Según detalla la misma, un alto funcionario de la administración norteamericana dijo que haber dado asilo al expresidente boliviano Evo Morales y comprometerse con el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela cruzaba un límite y podría costarle a Argentina el respaldo de nuevos fondos e inversiones del FMI en los campos de shale en Vaca Muerta. El funcionario, que habló bajo condición de anonimato porque el asunto es privado, dijo que mientras muchos de los asesores de Fernández son pragmáticos y entienden estos riesgos, la influencia de la vicepresidenta, Cristina Fernández, dentro de la administración lo está acercando a líderes de izquierda no bien vistos por EE.UU.

Hay que recordar que tras el Golpe de Estado contra Evo Morales, el entonces presidente electo de nuestro país criticó a EEUU por aplaudir lo que tildó de golpe militar. EEUU “retrocedió décadas” en política exterior y “volvió a lo peor de la década de 1970, avalando intervenciones militares contra gobiernos populares”, dijo Fernández a un programa de radio argentino en ese momento. Pocos días después de asumir el cargo, su gobierno aceptó la solicitud de asilo de Morales en Argentina.