La columna de Sandra Carral Garcín | Las contradicciones en cuanto al pase sanitario y la variante Delta también en Salta

Ing. Sandra Carral Garcín.

Tras repasar datos y estudios de otros lugares del mundo, Sandra Carral Garcín asegura que el pase sanitario o carnet de vacunación como estrategia para disminuir los contagios de COVID pueden considerarse obsoletos.

De ser culpados los no vacunados de generar variantes resistentes del virus, hecho que se contradice con el mecanismo de generación de las variantes resistentes -que ocurren con la vacunación masiva en epidemia en los vacunados- el discurso ahora apunta a que serán los no vacunados los más afectados por la variante Delta.

Según el doctor Geert Vanden Bossche, experto en Investigación y Desarrollo de vacunas, las variantes ganan una ventaja competitiva replicándose en individuos que ejercen una fuerte presión en el virus a nivel de su proteína Spike, también incorporando mutaciones (a través del RBD- Receptor Binding Domain-) que eluden la atracción directa de los anticuerpos vacunales específicos Spike. Las variantes resistentes a los anticuerpos específicos S (por ejemplo, variantes Delta y Delta plus) pueden entonces generarse y propagarse en poblaciones masivamente vacunadas y con vacunados que pueden transmitir fácilmente la variante debido a la relajación de las medidas de prevención contra infecciones.

El problema de este tipo de propagación ya ha sido reportado en USA, donde se volvió a recomendar el uso de máscaras también en vacunados, debido al incremento de los casos con infecciones “breakthrough” (con síntomas posteriores a los 14 días de haber recibido la segunda dosis de vacuna). Por ejemplo, un reporte publicado sobre el caso de una contaminación viral en una localidad de Massachussets, analiza 469 casos COVID-19 (el 74% de éstos con esquema de vacunación completa), donde luego de la secuenciación sobre 133 muestras, el 90% correspondía a la variante Delta.

Otro aspecto interesante para tener en cuenta es el nivel de Ct -Cycle threshold- de los tests PCR para el estudio realizado en Massachussets. El positivo en este tipo de prueba es detectado por acumulación de una señal fluorescente, siendo el Ct definido como el número de ciclos requerido por la señal fluorescente para cruzar el umbral. Los niveles de Ct son inversamente proporcionales a la cantidad del target ácido nucleico en la muestra. En el caso mencionado, nótese que la mediana de los Ct de los RT-PCR de vacunados con esquema completo es de 22,77; y de los no vacunados o vacunados con esquema incompleto o con estado de vacunación desconocido es de 21,54 (Cts menores o iguales a 29 indican reacciones positivas fuertes de abundante target ácido nucleico en la muestra).

Con lo cual, cambia el panorama de restricciones y protocolos, razón de más para considerar obsoleto un pasaporte sanitario o carnet de vacunación como estrategia para disminuir los contagios, que por otra parte, según las curvas de contagios que observamos en países con vacunación masiva, aumentan con la vacunación, alejándose bastante de la forma habitual de las curvas, cuando no hay este tipo de intervención.

Con estos datos, es evidente que la tan ansiada inmunidad de rebaño no puede ser esgrimida como el objetivo a lograr, puesto que las vacunas COVID-19 no son capaces de parar la replicación y la propagación del virus. Según Sarah Gilbert, la científica desarrolladora de la vacuna AstraZeneca, ya no debieran interesar las curvas de contagios, puesto que las nuevas variantes serán más contagiosas pero menos peligrosas, lo cual permitiría proteger el sistema de salud y evitar hospitalizaciones (opinión que no es compartida por otros expertos, por ejemplo si se tiene en cuenta el efecto ADE -Antibody Dependent Enhancement- que puede resultar en ERD -Enhanced Respiratory Disease- y los potenciales efectos adversos de las vacunas).

Las afirmaciones que solemos escuchar en nuestra provincia, por ejemplo, en relación con que la variante Delta afectará en particular a los no vacunados, también nos hacen reflexionar si se trata de “leaky vaccines”, como las que se utilizan contra la enfermedad de Marek en los pollos, que generan en efecto variantes cada vez más peligrosas que matan a los animales no vacunados. Es decir, si realmente es así, pareciera contradictorio aplicar un sistema de autogeneración de contagios y de peligro para los no vacunados en particular, si se trata de evitar enfermedades graves y muertes.

Así las cosas, esta aplicación de facto del concepto de “One Health” (que venimos viendo en la práctica desde los comienzos de la pandemia, y que apunta al control de las epidemias con vacunación masiva tal como se hace en modelos animales), podría no ser ética y tal vez fuera de la ley. Refiriéndonos a los artículos 202 y 203 del Código Penal Argentino: – art. 202: Será reprimido con reclusión o prisión de 3 a 15 años, el que propagare una enfermedad peligrosa y contagiosa para las personas; – art. 203: Cuando alguno de los hechos previstos en los artículos anteriores fuere cometido por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o por inobservancia de los deberes a su cargo, se impondrá multa de 5.000 $ a 100.000 $, si tuviere como resultado enfermedad o muerte se aplicará prisión de 6 meses a 5 años.

Habitualmente vemos en la prensa los casos de personas imputadas por no haber realizado el aislamiento obligatorio al regresar de viaje, por ejemplo, o como sucedió durante el confinamiento del año pasado, los casos de aquéllos que no cumplieron las medidas de ASPO -Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio- o DISPO -Distanciamiento Social Preventivo y Obligatorio-. Como sociedad, debería también considerarse que la mayor responsabilidad en todo esto no es del ciudadano, ahora vacunado o no, sino fundamentalmente de quienes aplican las medidas a nivel decisional. Perseverar en un sistema de prueba y error, como se va haciendo aquí y en el mundo cuando sólo se considera la herramienta vacuna, cuya disponibilidad y calidad no están aseguradas tampoco, y que por las limitaciones de producción para una población mundial, viene atrasada en relación con las dosis necesarias y las variantes circulantes, que además no previene la enfermedad COVID-19, puesto que se puede ser un caso positivo aún con esquema completo de vacunación, no le da seguridad al ciudadano. Tampoco las manifestaciones públicas de gobernantes y funcionarios, sobre todo en el caso de profesionales de la salud donde los modos, a veces, distan bastante de lo que espera un paciente: comprensión y atención.

Bibliografía

Why the ongoing mass vaccination experiment drives a rapid evolutionary response of SARS-CoV-2

https://www.geertvandenbossche.org/post/why-the-ongoing-mass-vaccination-experiment-drives-a-rapid-evolutionary-response-of-sars-cov-2

Outbreak of SARS-CoV-2 Infections, including COVID-19 Vaccine Breakthrough Infections, Associated with Large Public Gatherings -Barnstable County, Massachusetts, July 2021

https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/70/wr/mm7031e2.htm

Real Time PCR Ct values

https://www.wvdl.wisc.edu/wp-content/uploads/2013/01/WVDL.Info_.PCR_Ct_Values1.pdf

Why CDC says it is crucial to start wearing masks indoors again

Why the CDC says it’s crucial to start wearing masks indoors again

El número de infecciones es ahora un dato menos importante que el de hospitalizaciones

https://elpais.com/sociedad/2021-07-17/el-numero-de-infecciones-es-ahora-un-dato-menos-importante-que-el-de-hospitalizaciones.html

La tutela de la salud pública en el Código Penal Argentino. Consideraciones sobre el bien jurídico protegido por los artículos 202 y 203 del Código Penal Argentino

La tutela de la salud pública en el Código Penal Argentino. Consideraciones sobre el bien jurídico protegido por los arts. 202 y 203 del Código Penal