La columna de Sandra Carral Garcín | El riesgo nuclear y la guerra en Ucrania

Una misión de la IAEA -International Atomic Energy Agency- se dirige a la Central Atómica de Zaporiyia, liderada por el argentino Rafael Mariano Grossi, director general de esa institución internacional.

El objetivo de esta misión es el de evaluar los daños físicos en las instalaciones, determinar si los sistemas de seguridad y protección principal y de respaldo se encuentran funcionando bien, y ocuparse de la evaluación de las condiciones de trabajo del personal, además de realizar toda acción necesaria de salvaguarda en el sitio.

Tratándose de la planta nuclear más importante de Europa y la tercera a nivel mundial, a partir de la intervención rusa en la central que sigue siendo operada por su equipo de trabajo ucraniano (de la empresa estatal Energoatom) en medio del conflicto entre ambos países, los riesgos asociados a impactos bélicos se sitúan más allá de los riesgos calculados para tales instalaciones.

En efecto, la planta nuclear de Zaporiyia suma una potencia total de 6.000 MWe, es decir 6.000 millones de watts -vatios- de potencia eléctrica, en 6 reactores de agua presurizada. Comparándola con otras centrales lamentablemente famosas por los accidentes ocurridos y los efectos contaminantes de los mismos, es decir Fukushima Dai-ichi (6 reactores totalizando 4.696 MWe) y anteriormente Chernobyl (4 reactores totalizando 4.000 MWe), resulta que la situación es preocupante por el tironeo bélico en la que se encuentra inmersa.

Según el documento “Examen periódico de la seguridad de las centrales nucleares” (Guía de Seguridad Específica Nº SSG-25, 2019), “con miras a garantizar la protección de las personas y el medio ambiente contra los efectos nocivos de la radiación ionizante, las normas de seguridad de la IAEA establecen principios fundamentales de seguridad, requisitos y medidas para controlar la exposición de las personas a las radiaciones y la emisión de materiales radiactivos al medio ambiente, reducir la probabilidad de sucesos que puedan dar lugar a una pérdida de control sobre el núcleo de un reactor nuclear, una reacción nuclear en cadena, una fuente radiactiva o cualquier otra fuente de radiación, y mitigar las consecuencias de esos sucesos si se producen”.

En lo atinente a lo listado en el “Factor de seguridad 7: Análisis de los peligros” se mencionan ciertos peligros internos y externos que pueden afectar la seguridad de una central. Como peligros internos se encuentran los incendios, inundaciones, latigueo de tuberías, misiles y caídas de cargas pesadas, emisiones de vapor, emisiones de gas caliente, emisiones de gas frío, avalanchas y aspersiones, explosiones, interferencia electromagnética o de radiofrecuencia, líquidos y gases tóxicos y/o corrosivos, vibraciones, subsidencia, humedad elevada, hundimiento estructural, pérdida de servicios internos y externos (agua de refrigeración, electricidad, etc.), transitorios de alto voltaje, pérdida o baja capacidad del aire acondicionado (que puede conducir a altas temperaturas). Como peligros externos se encuentran las inundaciones incluidos los maremotos, vientos fuertes incluidos los tornados, incendios, peligros meteorológicos (temperaturas extremas, condiciones metereológicas extremas, humedad elevada, sequía, nieve, acumulación de hielo), tormentas solares, líquidos y gases tóxicos y/o corrosivos u otra contaminación en la toma del aire, peligros hidrogeológicos e hidrológicos, peligros sísmicos, peligros volcánicos, accidentes aéreos y misiles externos, explosiones, ensuciamiento biológico, rayos, interferencia electromagnética o de radiofrecuencia, vibraciones, tráfico, pérdida de servicios internos y externos (agua de refrigeración, electricidad, etc.).

El análisis de seguridad implica conexiones entre los distintos factores de seguridad a tener en cuenta, que están organizadas en una matriz de conexiones entre los factores de seguridad que reciben información y los factores de seguridad que aportan información, siendo 14 los factores de seguridad: diseño de la central; estado real de las estructuras, sistemas y componentes importantes para la seguridad; cualificación del equipo; envejecimiento; análisis determinista de la seguridad; análisis probabilista de la seguridad; análisis de los peligros; comportamiento de la seguridad; uso de la experiencia de otras centrales y de los resultados de la investigación; organización, sistema de gestión y cultura de la seguridad; procedimientos; factores humanos; planificación para casos de emergencia; impacto radiológico en el medio ambiente.

Evidentemente la situación actual en la central de Zaporiyia suma a los peligros de seguridad la tensión bélica que implica a la región, donde cada interviniente responsabiliza al otro bando de atentar contra la planta, lo cual provoca una gran incertidumbre. De allí que la misión IEIA, si se garantiza la neutralidad internacional, puede ser una instancia positiva para evitar el riesgo nuclear.

Según James Acton, codirector del programa de política nuclear de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, lo más vulnerable en esta planta son los sistemas de refrigeración, por lo cual un incidente bélico plantearía una analogía más cercana a Fukushima que a Chernobyl. Recordemos que en Fukushima el problema se presentó como consecuencia de un terremoto y posterior tsunami que inundó los 6 reactores -3 reactores activos que se detuvieron al momento del terremoto y 3 que estaban inactivos por mantenimiento-, de manera que se dañaron la red eléctrica y los generadores de emergencia, con lo cual los sistemas de enfriamiento no pudieron funcionar. En el accidente de Chernobyl (4 reactores activos) un reactor explotó durante una prueba de simulación de corte del suministro eléctrico.

Es evidente que el peligro de la guerra sumado a todos los factores de seguridad mencionados conlleva un análisis mucho más cauteloso y exhaustivo que el mencionado para exámenes periódicos, que debe incluir la tensión entre 2 países que se disputan este recurso. Por un lado, está Rusia que expresa que ha tomado la planta para protegerla y por el otro, Ucrania, que afirma que el peligro nuclear viene de los rusos, al utilizar la planta como un escudo militar.

Para más información:

Update96 – IAEA Director General Statement on Situation in Ucraine

iaea.org/newscenter/pressreleases/update-96-iaea-director-general-statement-on-situation-in-ukraine

Examen periódico de la seguridad de las instalaciones nucleares

iaea.org/es/publications/10667/examen-periodico-de-la-seguridad-de-las-centrales-nucleares

Qué pasará en Europa si explota la central de Zaporiyia

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/novaceno/2022-08-13/consecuencias-explosion-nuclear-rusia-ucrania_3475417/

Accidente nuclear de Fukushima, Japón. Causas y consecuencias

energia-nuclear.net/accidentes-nucleares/fukushima

Chernobyl, ¿qué sucedió en el accidente nuclear?

energia-nuclear.net/accidentes-nucleares/chernobyl