La Casa Rosada apura las tratativas con los gobernadores para acordar el Presupuesto 2019

Los mercados y el FMI exigen señales de solidez política y el gobierno nacional busca que gobernadores garanticen ajustes; mientras estos le recriminan que ninguna proyección del gobierno de Macri resultó acertada en el 2018.

En los hechos, el texto del presupuesto debe estar en el congreso a mediados de septiembre. Ocurre todos los años pero particularmente en este la Casa Rosada neesita hacerlo cuanto antes para enviar un mensaje al «mercado» que además de desconfiado se exhibe insaciable en medio de la escalada del dólar.

En el clima tenso que se vive es por la delicada situación económica; pero también por las dificultades que muestra la Casa Rosada para gestionar esa crisis. De allí que un acuerdo entre la Nación y los gobernadores asome para los mercados y organismos internacionales como un mensaje de gobernabilidad. “De uno y otro lado, es decir, funcionarios nacionales y gobernadores, admiten que se ha avanzado bastante con las tratativas, aunque eso no supone que esté garantizado un final de consenso”, enfatiza el periodista Eduardo Aulicino en una nota publicada hoy por Infobae.

“Faltaría definir algo así como el 30 por ciento del recorte, tal vez lo más complicado cuando algunos jefes provinciales creen que han cedido mucho”, insiste el artículo de Aulicino quien recuerda que las provincias aceptaron una poda de 100.000 millones de pesos, aunque presionaron para que Buenos Aires y Capital Federal –es decir, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta- aceptaran la carga más pesada: los dos distritos sumaría más de 32.000 millones de pesos.

El tema preocupa tanto a los medios afines al gobierno que hasta el columnista de La Nación, Joaquín Morales Solá, dedico su columna de hoy al mismo tema. Allí aseguro que el jefe del bloque justicialista del Senado, Miguel Pichetto, aseguró que los gobernadores peronistas más importantes están dispuestos a contribuir a la aprobación del presupuesto aunque aún queden puntos conflictivos: la propuesta de la Casa Rosada de bajar por un tiempo el nivel de la coparticipación que distribuye entre las provincias es una de ellas; otra es que el peronismo le enrostra al gobierno las pésimas proyecciones del proyecto 2018: preveía una inflación del 15,7% y será del 34%, con suerte; un dólar a 19,3 pesos y ayer tocó los 32 pesos; un crecimiento del 3,5% pero Nicolás Dujovne acaba de reconocer que habrá una caída del 1% en el mejor de los casos; y una expansión del consumo del 3,3% cuando hasta mayo el consumo cayó un 2% y se espera un descenso del 4% entre julio y septiembre.

Esas complicaciones explican el esfuerzo del gobierno por arreglar con todos y de manera combinada. En estos momentos hay varias líneas de trabajo: funcionarios de los ministerios de Interior y de Hacienda conversan por separado con ministros provinciales; Rogelio Frigerio mantiene la relación con los gobernadores, incluidos los denominados duros como Gildo Insfrán de Formosa y últimamente Rosana Bertone de Tierra del Fuego; en paralelo y de manera menos visible se conversa con representantes de la oposición en el Congreso.

Según Infobae, la Casa Rosada tiene como ideal que el presupuesto inicie el trámite legislativo a mediados de septiembre y se apruebe a finales de octubre a fin de darle señales al mercado y sobre todo al FMI y otros organismos.