Julio Narciso Flores | ¿Quién es el represor detenido en Salta que hace huelga de hambre pidiendo prisión domiciliaria?

Fue condenado junto a Mario Domingo Rulli a 25 años de prisión por las privaciones ilegítimas de la libertad y tormentos a 68 víctimas en el centro clandestino “Mansión Seré III”. Al momento de la condena prefirió no hablar.

El excabo de la Fuerza Aérea, Julio Narciso Flores, lleva más de siete años en prisión preventiva en la cárcel de la ciudad de Güemes acusado de delitos de lesa humanidad que asegura en no haber cometido. Flores ya había sido condenado por el Tribunal Oral Federal N°5 de San Martín junto a Mario Domingo Rulli, a la pena de 25 años de prisión por las privaciones ilegítimas de la libertad y tormentos agravados sufridos por 68 víctimas en el centro clandestino de detención denominado “Mansión Seré III”. Los imputados, aquella vez, habían tenido la posibilidad de decir sus últimas palabras pero optaron por no hacer uso de ese derecho.

Con respecto al caso particular de Flores que hoy hace huelga de hambre pidiendo ser liberado, el TOF lo condenó por su coautoría en la totalidad de los hechos mientras la fiscalía consideró probada la responsabilidad de Flores en 31 privaciones ilegales de la libertad, doblemente agravadas -por haber sido cometidas por funcionario público y por mediar violencia o amenazas-, en concurso ideal con tormentos doblemente agravados por haber sido cometidos por un funcionario público y por la condición de perseguido político. Flores fue condenado por 27 hechos y absuelto por otros cuatro.

Su radio de acción era la Mansión Seré III, un Centro Clandestino de Detención que formaba parte del circuito represivo de Morón, Merlo, Moreno. Según el testimonio de sobrevivientes, familiares y vecinos pudo saberse que para febrero de 1977 ya había en este lugar personas secuestradas y que fue rebautizado por los miembros de la patota como Atila. El lugar físico donde funcionó el CCD era una casona de estancia de dos pisos, con sótano y techo a cuatro aguas” destaca el portal Sitios de la Memoria.

Ahora el excabo detenido en la cárcel de la ciudad de Güemes asegura en no haber cometido los delitos e inició una huelga de hambre para exigir su liberación y logró el apoyo de 4 legisladores nacionales: Alberto Asseff (Pro), Victoria Villarruel (La Libertad Avanza), Francisco Sánchez (Pro – Neuquén) y Carlos Zapata (Ahora Patria – Salta) que viajaron a nuestra provincia para reclamar la liberación de un ex militar de la Fuerza Aérea Argentina que protagonizó una huelga de hambre pidiendo prisión domiciliaria.

“Si me tengo que morir, me muero. A lo mejor, es mi libertad definitiva. Mi familia sufre, quiero darle un fin a todo esto. Hace siete años y siete meses empecé a morir cada día un poco”, explicó Flores, en un diálogo telefónico con LA NACION desde la cárcel salteña. Flores permaneció en la Fuerza Aérea entre enero de 1977 y mediados de 1980, cuando pidió la baja. Se desempeñó en la I Brigada Aérea de El Palomar, primero en el escuadrón Tropas y luego en el hangar de aviones Guaraní. Varias décadas después fue detenido y más tarde condenado por la acusación de un testigo que lo señaló por la fotografía 4 x 4 de su legajo personal como uno de los represores del centro clandestino Mansión Seré.

El final de ese CCD empezó a cristalizarse la madrugada del 24 de marzo de 1978 cuando logran fugarse cuatro personas cautivas ilegalmente. Previamente se habían fugado otros dos jóvenes de la planta baja de la casa, aprovechando una distracción de la patota que acababa de trasladarlos. Este hecho produjo el cierre y desmantelamiento de este CCD. Pocos días después quienes permanecían secuestrados allí fueron liberados o llevados a otro CCD del circuito represivo de la zona Oeste. Luego, la propiedad fue dinamitada e incendiada, para borrar los restos del horror y las pruebas del plan de exterminio. A partir de ese momento permaneció abandonada hasta su destrucción definitiva en 1985.

En diciembre de 2021, Matías Kulfas creó la Mesa del Litio: una mesa de trabajo con sillas para tres provincias, Catamarca, Jujuy y Salta y una silla para Nación. Las provincias del NOA forman el mini triángulo del litio, una zona integrada al verdadero Triángulo del Litio con Chile y Bolivia. La Mesa trabajó para buscar políticas comunes, y trabaja en subcomisiones: medio ambiente, infraestructura, impuestos, tecnología. Hay diferencias con Bolivia y Chile. Bolivia nacionalizó su producción aunque aún no produce. Chile produce en baja, y Gabriel Boric también tiene la idea de nacionalizarla. Argentina tiene otro esquema. Desde la reforma constitucional del menemismo, las provincias son dueñas de sus recursos naturales. En este caso del litio. Y ahí hay algunos problemas.