Inició el juicio contra 6 policías salteños que reprimieron a vecinos que celebran la Navidad

El hecho tuvo lugar el año 2016. Las uniformados están acusados de los delitos de vejaciones calificadas. 

Días atrás inició en la Sala IV del Tribunal de Juicio del distrito Centro, la audiencia de debate contra los policías Santiago Orlando Bejarano, Alfredo Walter Abán, Antonio Andrónico Guerra, Gustavo Martín Mamaní, Raúl Marcelo Cabrera y Gustavo Benjamín Monzón por vejaciones calificadas.

El hecho juzgado ocurrió en la madrugada del 25 de diciembre de 2016 en barrio La Tablada. Hasta ahora prestaron declaración el damnificado y testigos presenciales en el momento del hecho, quienes ratificaron lo sucedido. Luego prestaron declaración los profesionales médicos. Uno de ellos, estuvo de guardia el día que fue asistido el damnificado.

El fiscal penal de Derechos Humanos, Gabriel González, representa al Ministerio Público Fiscal. Está previsto que el juicio finalice el próximo 20 de septiembre, con alegatos y lectura de veredicto.

El fiscal González sostiene en las actuaciones que los imputados trataron de justificar su accionar mediante los protocolos de actuación, siendo que «el mismo protocolo recomienda que quien esté a cargo debe utilizar criterio pero sobre todo, evitar el roce y la agresión, máxime cuando su propio lema es la seguridad como compromiso y responsabilidad social».

Relato oficial

La web de prensa del Ministerio Público Fiscal de Salta dio a conocer algunos detalles de lo sucedido el día 25 de diciembre de 2016, cuando «vecinos de la plazoleta del barrio La Tablada, en medio de los festejos y saludos por Navidad y encontrándose chicos del barrio jugando, observaron a un móvil policial estacionado y efectivos uniformados que discutían con un vecino, en actitud autoritaria».

Los testigos indicaron que en ese contexto los uniformados comenzaron a disparar con escopetas ithaca a la puerta de un vecino. Cuando otro salió a reclamar, entonces «el oficial Guerra, quien portaba el arma según dichos del propio oficial y los vecinos, le apuntó en el pecho».

Luego indican: «Ante su desesperación, el damnificado tomó la punta del arma para que no le diera en el pecho y el impacto del disparo le dio en la entrepierna, lo que demuestra la cercanía de quien produce el impacto respecto del lugar del impacto. Como consecuencia de tales acciones desmedidas e injustificadas, que claramente ponían en riesgo tanto a mayores como a menores, los vecinos de la zona se manifestaron enojados y molestos con los ocupantes del móvil policial y les arrojaron piedras».

Además explicitan que según lo manifestado por el chofer del móvil policial, «los efectivos salieron del lugar rápidamente y a pocas cuadras venía un refuerzo policial. De este modo se ratifican los dichos de los denunciantes de que luego de haber causado las lesiones a la víctima, no prestaron el debido auxilio a los lesionados y se retiraron del lugar, abandonando incluso a un compañero de la misma fuerza que quedó en otra zona».