Es hijo de la intendenta cerrillana y el senador más joven de la provincia. El año pasado accedió a esa banca en la fórmula de Gustavo Sáenz. Ahora reparte barbijos publicitándose.

Carlos Fernando Sanz Vega tiene 31 años. Actualmente es senador por el departamento de Cerrillos. Asumió en diciembre pasado y llegó a ese sitial encolumnado con el actual gobernador de Salta. Además, es hijo de la intendenta cerrillana Yolanda Vega, quien ya va por su segundo mandato.

A pesar de su corta edad, este político salteño ya muestra las mañas de sus viejos predecesores, aquellos que supieron hacer de la desgracia ajena un buen escaparate publicitario. Algo que suele verse más en tiempos de campaña, pero como dice el viejo y conocido refrán: “En época de guerra cualquier agujero es trinchera”.

Un claro ejemplo de ello es el aprovechamiento de las carencias de la gente que por estos días pasa por la necesidad de barbijos, ese elemento sanitario que se hizo casi un lujo y subió a precios exorbitantes en algunas farmacias inescrupulosas del interior provincial.

El senador cerrillano tuvo una buena idea, pero cuya ejecución terminó mal. Mandó a confeccionar barbijos para repartir entre la gente. Hasta ahí todo parece parte de una gran acción, pero la embarró al colocar su nombre en la bolsa junto al barbijo. Demostró así, que los vicios de la vieja política todavía se mantienen vigentes entre algunos jóvenes.

Los comentarios en las redes sociales no se hicieron esperar. Precisamente fue un periodista cerrillano, Riky Gallego, quien haciendo uso de su cuenta personal comentó: «Campaña de mierda..la vida esta en juego y este infeliz sale a darte lecciones de solidaridad …seguro que mañana los bolsones traerán la cara de su madre» (sic).

Barbijos que se reparten publicitando el nombre del senador Sanz.