Jean Michel Bouvier, internado y con situación delicada

Jean Michel Bouvier.

La salud del padre de una de las turistas francesas asesinadas en San Lorenzo se agravó en las últimas semanas.

Jean Michel Bouvier, padre de Cassandre Bouvier, una de las turistas asesinadas en la quebrada de San Lorenzo en julio de 2011, se encuentra en estado delicado. Está internado desde el mes de julio cuando su salud se vio agravada.

El diario El Tribuno informó que Bouvier sufre problemas motrices en ambas piernas, diabetes y esclerosis combinada por médula espinal.

Bouvier se convirtió en un símbolo de la lucha contra la impunidad en la provincia desde que adoptó una postura diferente a la del resto de la familia de Cassandre y Houria Moumni, la otra víctima. El francés siempre aseguró que la Justicia salteña no había realizado un juicio correcto y nunca avaló la teoría de la culpabilidad de Santos Clemente Vera, encerrado tras haber sido absuelto.

Bouvier participó de las marchas de los viernes de la Comisión de Familiares Contra la Impunidad de Salta, visitó a Vera en la cárcel y fue un duro adversario de Juan Manuel Urtubey y la imagen de «linda» de Salta. En una carta abierta publicada el año pasado y dirigida al gobernador, el padre de Cassandre aseguró:

“Me he encontrado por primera vez con usted el 2 de agosto de 2011 en Salta. Los hermanos y una prima de Houria estaban allí, así como la madre, el hermano y la hermana de Cassandre. La presencia a nuestro lado del Embajador de Francia en la Argentina y del Cónsul General en Buenos Aires testimoniaron la voluntad del Estado francés de asistirnos en aquellos momentos de dolor agudo y, más allá de ello, de prepararnos para enfrentar los procedimientos policiales y judiciales comprometidos para desenmascarar a los autores y cómplices de estos asesinatos. Desde ese primer día me he esforzado por desencriptar, detrás de la fachada de hombre público, quién es usted realmente. He notado una cierta reserva en sus palabras y he podido juzgar una falta de empatía. He preferido colocar vuestra actitud bajo la cubierta de una forma de pudor. ¿Habría obrado yo mejor si usted hubiera sido el padre de Cassandre y yo el Gobernador?”.

“El último de nuestros encuentros ha tenido lugar el 18 de diciembre de 2015, justo después de mi entrevista con el doctor (Guillermo) Catalano, que acababa de ser nombrado por usted presidente de la Corte de Justicia de Salta. Algunos días antes yo había imaginado una estrategia para obligarlo a actuar y a salir de vuestra prudencia existencial. Fue así como le propuse que le pidiera al presidente MACRI una reunión a cuatro (él, usted, el Embajador y yo) cuyo objeto fuera el de reabrir la investigación en un marco de respeto a las personas y a las instituciones («una salida por lo alto», como decimos en Francia). Usted me dijo que sí. Un poco sorprendido por esta aceptación, más tarde, en nuestros intercambios, volví a poner sobre la mesa esta propuesta. Usted me dijo que sí por segunda vez. Doble mentira, porque algunos meses después usted me respondió que el acercamiento al presidente MACRI no sería posible (!)”.

“Vuestro crédito delante de mí es hoy cercano a cero. Sin embargo, yo no desespero jamás: cualquiera puede huir un día de sus responsabilidades y asumirlas al día siguiente”.

“Usted sabe como yo que hoy es posible realizar el retrato robot de una persona sobre la base de su ADN y orientar así las pesquisas para encontrarlo. Cuando le hablé a usted de la presencia de actores, activos o pasivos, en los asesinatos de Cassandre y Houria, sus respuestas no fueron las que razonablemente se podría esperar del más alto responsable de la Provincia. A lo mejor, las de un aficionado“.