Jardín Florido, el piropeador que hoy no podría ejercer

En julio se cumplirán cincuenta años del fallecimiento del mítico personaje que elogiaba a las mujeres en el centro de Córdoba.

El 10 de julio se cumplirán cincuenta años de la muerte de Jardín Florido, un excéntrico personaje cordobés que todavía es recordado por los piropos que soltaba a las mujeres que caminaban por el centro de la capital mediterránea.

Siempre vestido de etiqueta y con una flor en el ojal, Fernando Albiero Bertapelle hoy no podría ejercer su pasatiempo durante mucho tiempo. Los tiempos cambian. Por aquellos años de mediados del siglo pasado, por el contrario, Jardín Florido era destacado. Tanto que Los del Suquía le dedicaron una canción.

“Calle 9 de julio esquina Rivera Indarte / corazón elegante de mi docta ciudad. / Donde late la vida al compás de los gritos, / de los trinos y los versos del cieguito cantor. // Con su paso altanero se acerca un viejecito / que guarda veinte abriles dentro del corazón. / Quién no lo conoce ahí va Jardín Florido / en el ojal prendido su infaltable clavel. // El piropo elegante que el caballero brinda / a la cordobesita que acaba de pasar / la niña se da vuelta y esboza una sonrisa / que es como una caricia para el galán de ley. // Pasaron muchos años y el centro de la Docta / lo vio todos los días sus calles caminar / y se fue marchitando el clavel de su pecho / que a la dama de negro no pudo galantear. // Galanterías finas, piropos respetuosos / quedaron en el aire del centro cordobés / un clavelito blanco se fue rumbo al olvido / murió Jardín Florido, caballero de ley”.

El año pasado surgió una polémica en Córdoba después de que un concejal presentara un proyecto para construir una estatua que lo recuerde. “Entiendo que hay que contextualizar su figura y para ese momento, desde una mirada masculina, no tenía objeciones. Hoy su comportamiento, posiblemente, no lo consideraríamos correcto”, le decía al diario La Voz Miriam Acosta, presidenta de la Comisión de Género del Concejo de la capital cordobesa.

En noviembre, el Concejo finalmente aprobó el proyecto para construir la estatua en la peatonal cordobesa y Jardín Florido seguirá presente en la memoria de la cultura cordobesa.