Imagen ilustrativa.

Se le acusa de incumplimiento de los deberes de funcionario público por haber dejado su arma sin los cuidados necesarios.

El caso tuvo lugar en octubre de 2019. Entonces hallaron el cuerpo de la mujer de 26 años con un disparo en la cabeza en un departamento de calle Ayacucho al 800 de Salta Capital.

La vivienda donde hallaron el cuerpo de la joven era compartida con Jorge Exequiel Martearena, miembro activo de la Policía de Salta. Y tras los peritajes de la escena determinaron que fue un suicidio cometido con el arma reglamentaria de Martearena.

En razón de esta situación, el uniformado fue detenido, mientras se analizaba su responsabilidad en el hecho. Meses más tarde, la fiscal penal 1 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Ana Inés Salinas Odorisio, quien intervino en la causa, requirió el juicio para el policía.

A Martearena se le acusa, ante el Juzgado de Garantías 2, por cumplimiento al deber de guardar el arma de fuego descargada y separada de su munición, en un lugar seguro y bajo llave.

Según señala el sitio web del Ministerio Público Fiscal de Salta, “En el requerimiento, la fiscal considera que el imputado dejó su arma reglamentaria al alcance de la víctima, sin el debido cuidado y resguardo, contraviniendo la normativa que regula la tenencia y portación responsable, más aún en el caso en el que el acusado es personal policial”.