Inés Liendo, perdedora | El fracaso anunciado de una paracaidista de la ultraderecha

La precandidata favorita de Macri, Bullrich y Larreta no logró posicionarse como la referente de Juntos por el Cambio en la provincia. Un naufragio lógico basado en una figura que ni siquiera vota en Salta.

Inés Liendo, la precandidata a diputada nacional favorita del macrismo obtuvo una derrota esperable en la interna de Juntos por el Cambio+. Fue derrotada por Carlos Zapata, que se convirtió en el candidato del frente. Liendo quedó relegada y su figura continúa siendo la de una paracaidista de la ultraderecha que intentó ganar espacio en nuestra provincia a pesar de que ni siquiera vota en Salta.

Liendo llegó con la lógica de varios precandidatos que suenan fuerte en las redes pero a la hora de meterse de lleno en la política empiezan a hacer agua. Liendo no sólo vota en Buenos Aires y representa los valores más conservadores de la sociedad argentina, sino que durante la campaña no supo defender esos valores de manera contundente. Sus explicaciones hicieron agua en distintas entrevistas.

Liendo no pudo desmentir una información concreta difundida por este medio: que tiene domicilio y vota en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Que representa los mismos intereses centralistas de otros actores del macrismo salteño que ya fueron derrotados, como Martín Grande. Eso muestra una certeza: que a los habitantes de la provincia no les interesa votar a personajes de mirada porteña sino a actores locales, como Carlos Zapata, que conozcan de la salteñidad y sus problemas, más allá del discurso genérico de una grieta funcional.

Para colmo, Liendo ni siquiera pudo capitalizar su tendencia de ultraderecha negacionista que hoy pareciera gozar de cierta cotización en alza. Es que Liendo, nieta de un funcionario de la dictadura, cuestiona el número de desaparecidos pero en los medios no es capaz de sostener su propio discurso cercano a los que respaldan a los genocidas. En las entrevistas contestó con evasivas, no se quiso hacer cargo de su herencia ni de su comportamiento virtual. Decepcionó a sus seguidores más radicalizados y no convenció a la mayoría que debía apuntar.

Los resultados están a la vista, aunque Liendo se cuelgue de un triunfo general del macrismo a nivel nacional, pero sabiendo que su aporte fue nulo. Y que hay muchas probabilidades de que en 2023 ya nadie se acuerde de su precandidatura.