Imputaron al exintendente robacaños por defraudación agravada | Prado prometió una clínica que nunca se construyó

Incluso le pidió al Concejo Deliberante de Aguaray la concesión de un predio para que se instalara ahí la clínica de 8 pisos que iba a ser financiada por una empresa venezolana. Todo era mentira.

Esta noticia bien podría llevar por título «otra mancha más al tigre», ello en referencia a que el abultado prontuario delictivo/administrativo del exjefe comunal de Aguaray, Jorge Enrique Prado, sumó un nuevo expediente. Esta vez será la imputación por defraudación agravada; imputación que se sumará a la acusación por malversación de fondos del municipio y el robo de caños del Gasoducto NEA para su posterior venta.

Según se conoció en las últimas horas, el exintendente Prado, no conforme con esos delitos, también habría estafado a los pobladores de Aguaray. Medios del norte provincial señalaron que Prado, antes de dejar el cargo, anunció «que construiría una mega clínica en el municipio con fondos de una empresa venezolana». La clínica en cuestión iba a contar con ocho pisos y una inversión de 50 millones de dólares.

«Prado había solicitado al Concejo Deliberante de Aguaray la donación de un predio de dos hectáreas para edificar la clínica. También había asegurado que la empresa venezolana Banesco, supuestamente representada por Sebastián Solano, correría con todos los gastos», indicaron.

La empresa habría desmentido todo e incluso desvinculado a Solano, quien también será imputado.