La delegación Salta de Socorro Rosa sostuvo que si bien la adhesión al Protocolo Nacional de Interrupción Legal del Embarazo (ILE) ha aumentado las garantías de acceso a la práctica, sigue habiendo restricciones.

En el marco de la Campaña nacional “Niñas, no madres” que también se despliega en Salta hasta la próxima semana, una de las militantes de Socorro Rosa – Salta (organización que realiza acompañamientos de acceso a la Interrupción Legal del Embarazo a menores de 13 años que sufrieron violaciones) señaló que en nuestra ciudad sigue habiendo restricciones.

Así lo enfatizó Verónica Birfdoff en dialogo con la sección local del diario Página 12 al precisar que tales restricciones provienen del «personal de los hospitales, de los sectores antiderechos que siguen revictimizando a las mujeres, haciendo visibles sus datos para que sufran hostigamientos. Sigue habiendo prácticas de violación de derechos, de dificultades de acceso a la ILE, enfermeros que se declaran objetores de conciencia que no quieren atender”, afirmó.

La socorrista ubicó ese tipo de situaciones en el Hospital Materno Infantil de la Capital. “Sabemos por las mujeres que han recurrido a nosotras, que hay personal de salud del Hospital que viola el derecho a la confidencialidad de las pacientes y facilita datos personales de las que van pidiendo ILE a sectores antiderechos para perseguirlas, hostigarlas y hacerlas desistir de acceder (…) Las mujeres no denuncian por miedo, porque hay un sector que depende del sistema público de salud y no quiere recibir más hostigamientos ni violencias”.

“La gerencia (del Materno Infantil) está al tanto de estas situaciones y trata de sancionar este tipo de conductas, pero la falta de ética profesional de los sectores antiderechos no acata ningún tipo de restricción”, afirmó Birfdoff. También destacó que hay profesionales «de altísima calidad en el Hospital Materno Infantil y en el (Hospital) Papa Francisco que sí se ocupan de garantizar, que están colapsadas de trabajo porque están haciendo lo que debería ser trabajo de todos los médicos y las médicas, garantizar el derecho a la ILE».

Birfdoff dijo que en Materno Infantil hay una mayoría de profesionales objetores de conciencia. “Si uno va a ser objetor de conciencia no debiera trabajar en el sistema público de salud porque es el único lugar donde gran parte de la población puede acceder a sus derechos particularmente de salud sexual y reproductiva, obstaculizan los derechos de los sectores más vulnerados», manifestó.