Historias de los Mundiales | Caniggia y Troglio: Londres en Italia

Caniggia marca el 1 a 0 de Argentina contra Brasil, en los octavos de final del Mundial Italia 90.

En 1990, los jugadores de la selección tenían que inventar maneras de entretenerse durante las duras concentraciones de Bilardo. Una breve historia de aquel campeonato inolvidable.

La selección llevaba más de un mes de concentración en el predio que la Roma utilizaba durante la temporada regular del calcio. El plantel, a punto de debutar en Italia 90, realizaba pocos entrenamientos y descansaba la mayor parte del día. Algunos jugadores sentían que la rutina impuesta por Carlos Bilardo era monótona.

«Dale, fumate un cigarrillo, así hacemos algo distinto», le suplicó Claudio Caniggia a Pedro Troglio, según relató el mediocampista muchos años después. Ambos compartían habitación y formaban una dupla que preocupaba a Bilardo, que ya los había sorprendido mientras jugaban videojuegos a la hora de dormir.

Troglio accedió y comenzó a dar pitadas que delataban su inexperiencia con el tabaco. Con bocanadas vertiginosas, llenó la pieza de humo en segundos. En ese momento, Bilardo abrió la puerta, observó en silencio y se dirigió hacia la habitación de Diego Maradona.

– Diego, Caniggia y Troglio están fumando. Por favor, hablalos -dijo el DT, mientras repetía el tic que lo obligaba a acomodar la corbata una y otra vez.

– Carlos, entiéndalos, son pibes -respondió el capitán, aún dormido-. Yo no sé quién fuma pero los voy a hablar.

El 10 caminó los metros que separaban las dos habitaciones con el mismo fastidio que sentía cada vez que le interrumpían el sueño. «Muchachos, déjense de joder. Vayan a la ventana a fumar, que aquel me vino a despertar y son las dos y media de la mañana», dijo ante Troglio y Caniggia, que luego del episodio fueron excluidos del equipo que Bilardo preparaba para jugar contra Camerún.

El debut de la campeona del mundo en Italia 90 fue penoso. Fue una dura derrota por 1 a 0 contra la selección africana, que luego llegaría hasta los cuartos de final. Tras ese mal comienzo, Argentina jugó contra la Unión Soviética. Troglio macó el 1 a 0. Luego, en el partido de octavos de final, Caniggia le dio el triunfo a un equipo que estaba más para ser goleado por Brasil que para llevarse el triunfo. Los dos fueron piezas fundamentales del equipo. La travesura inicial había quedado atrás.