Luego de que un concejal pidiera revisar los cálculos de dinero recibido por el municipio capitalino en concepto de coparticipación durante los años 2018 – 2019; el contador y diputado provincial habló al respecto.

En el Concejo Deliberante de la Ciudad de Salta presentaron un proyecto de resolución para que el Municipio revise el cálculo de la coparticipación municipal del año 2018, porque habría un faltante de dinero y lo mismo habría ocurrido en 2019. Carlos Zapata se interiorizó acerca del tema y cuestionó el trabajo que realiza la Auditoría General de la Provincia (AGP).

Municipalidad de Salta

Fue durante una entrevista en FM Aries, donde señaló que es importante trabajar sobre un proyecto de reformulación de la coparticipación, pero que una iniciativa de estas características necesita un amplio consenso de todos los sectores para ser abordado. Igualmente, Zapata consideró que tuvo la posibilidad de hablar con distintos funcionarios y legisladores y la mayoría está de acuerdo con esta posibilidad.

“Yo sigo con la idea de trabajar en la Ley de Coparticipación, me quedan tres años, algo hablé con quien hoy es secretario de Municipalidades (Mario Cuenca) y coincidimos muchas personas en que hay que modificarla, ahora hay que hacer un estudio de cómo está, cómo serían los nuevos índices y, en función de eso, buscar los consensos. Este tipo de leyes no puede ser una propuesta aislada, sino que tiene que llegar con determinado consenso”, señaló Carlos Zapata.

Puesto a opinar sobre las recurrentes inconsistencias en los informes que igualmente se aprueban, Zapata dijo: “Recurrentemente, hay puntos que son realmente de atención. Quien estudió auditoría conoce que uno controla los informes contables. Los informes contables surgen de los registros y los registros surgen a partir de los comprobantes. Si quien audita no pudo controlar la correspondencia entre los comprobantes y los registros, ¿cómo puede ser el informe bueno?”. En este sentido, el legislador indicó que ahí se debe profundizar el análisis y “cuando esté satisfecho de la correspondencia, o el grado de desvío, no puede emitir una opinión favorable sin ningún tipo de salvedad”.

Además, el legislador comentó que hay debilidades en el control interno. “Existen reglas y mecanismos que aseguran que el dinero se ha aplicado donde corresponde y para conseguir el fin del organismo que se está auditando”. “Son cuestiones básicas, como el control por oposición de intereses, es decir, que el que paga sea distinto al que registra y lo mismo con el que cobra, que también haya independencia entre estos sujetos con el que compra, porque si cae toda esa labor en una misma persona, calculemos que los registros los puede hacer a piacere”, consideró.

Finalmente, el legislador provincial dijo que, cuando no hablan sobre la significación o la veracidad de los números, “todos se dan cuenta que es una Auditoría más o menos figurativa, únicamente para cumplir algo cosmético, para que quede bien a la vista, pero no se hace bien el trabajo. Insisto, hay gente que no está capacitada, que jamás podría haber llegado a ser auditor”, cerró.