El detenido enfrenta además un juicio por haber ordenado una muerte cuando también se hallaba tras las rejas.

En las últimas horas se supo del caso. Según detalla la prensa local, el interno Raúl Ricardo Rojas, que se halla preso por narcotráfico, no habría abandonado las operaciones ilegales aun estando en la cárcel federal de General Güemes.

El fiscal federal Eduardo Villalba presentó una investigación ante el juez de Garantías 2, Miguel Medina, en una audiencia. La fiscalía acusó a Rojas y su pareja, Sandra Romero, por almacenar 330 kilos de marihuana y 11 kilos de cocaína, droga que fue secuestrada en una vivienda ubicada en el barrio Aeroparque de Orán.

Tras una serie de escuchas telefónicas, se dieron con que esa vivienda era denominada “La Iglesia”, donde se realizó el allanamiento que derivó en la presentación que hizo Villalba. El fiscal formalizó la acusación en contra de Rojas y Romero, para quienes pidieron también la prisión preventiva, inicialmente, por el término de 90 días.

“Valiéndose de su pareja fuera de la cárcel, Rojas llevó adelante el almacenamiento de la droga, la cual esperaba a ser comercializada por los acusados”, indicó Villalba, quien resaltó que la investigación se inició en julio.

En su exposición, el Ministerio Público Fiscal señaló que la maniobra fue coordinada desde la cárcel del Complejo Penitenciario III NOA, donde Rojas cumple prisión preventiva por el transporte de 80 kilos de droga y además enfrenta ya otro juicio por un crimen por encargo, hecho que también dirigió desde la cárcel.