Benjamín Gebhard.

Lo declaró el director de la Consultora salteña WE, Benjamín Gebhard. Los primeros meses de la pandemia en donde parecía que la lucha contra el enemigo común uniría a los argentinos, ya son parte del pasado.

Fue en el programa Cuarto Oscuro que se emite por FM La Cuerda (104.5). Allí dialogó sobre los hechos políticos de las últimas semanas, en donde la grieta parece agrandarse cada vez más. Consultado sobre si ello certifica el fracaso de la política como mecanismos de negociación, Gebhard respondió. “Creo que eso ha cambiado. Hacer política hoy implica una actitud adversarial permanente y ello explica la dificultad para generar nuevos consensos y lograr que los gobiernos cuenten con un nivel de valoración con diferencial positivo. Eso se nota mucho durante las campañas electorales”, dijo a modo de introducción.

Municipalidad de Salta

El director de la Consultora WE recordó también que la “pandemia” generó durante un tiempo una burbuja. “Había allí una preocupación compartida. Ahí quisimos ver y nos hizo sentir tranquilos las fotos de unidad: un presidente sentado con uno de los principales referentes de la oposición, trabajando y poniéndose de acuerdo. Luego, volvimos a ver que no tenemos acuerdos como sociedad sobre ningún tema: desde el aborto, la pandemia o el dólar. Ello implica que los políticos terminaron optando por una actitud confrontativa que busca que al otro permanentemente le vaya mal”, lamentó.

Puesto a opinar si la violencia abierta puede ser el estadio siguiente de la polarización en Argentina, Gebhard advirtió que de a poco «nos vamos dirigiendo hacia los extremos, aunque es una situación que pasa en el mundo». Mencionó ejemplos como el partido de extrema derecha español VOX, aunque recordó que en nuestro país se ven episodios preocupantes.

“Pudo verse en Córdoba no hace mucho tiempo – el Día del Orgullo Gay – cuando se izó una bandera y aparecieron militantes de espacios neonazis a bajarla con una actitud violenta contra la misma policía. Me parece que vamos hacia allí y por eso creo que las actitudes moderadas van teniendo un valor especial. Sin dudas, un desafío que van a tener los partidos políticos en la sociedad es poder controlar y que esas expresiones de los extremos puedan ser contenidas dentro de los espacios políticos mayoritarios y no generen otros partidos por afuera. Lo digo porque estando dentro de un espacio, ese espacio puede ponerles límites. Cuando esos agrupamientos del odio y de la violencia tengan su propia institucionalidad va ser muy difícil calmarlos. En ese sentido, creo que también hay una responsabilidad de los medios de comunicación porque esos discursos al ser tan disruptivos, tienen mucho espacio en los medios y eso también termina siendo un combustible para estas mismas modalidades”, finalizó.