En amarillo la zona donde se emplazarán los lotes de Los Maitines.

El emprendimiento «Los Maitines» busca arrasar con cientos de hectáreas.

Greenpeace Argentina denunció este lunes que el proyecto «Los Maitines», a cargo de la familia Patrón Costas, busca arrasar con cientos de hectáreas para realizar casi 300 lotes. La organización ecologista agregó que el emprendimiento afectará a la zona y criticó al gobierno de la provincia.

Municipalidad de Salta

«Cuando parecía que las Yungas estaban protegidas por la fragilidad de sus pendientes, el interés inmobiliario parece no tener freno y el gobernador Gustavo Sáenz mira para otro lado», aseguró Greenpeace este lunes a través de Twitter.

«Denunciamos que avanza la habilitación de un negocio inmobiliario sobre una de las pocas áreas de Selva Pedemontana de Yungas que quedan en Argentina, en la localidad de San Lorenzo, Salta. Se trata del proyecto urbanístico Los Maitines S.A., de la familia Patrón Costas, que afectará 500 hectáreas en una cuenca hídrica vital para la zona y en una ecorregión de la que sólo queda el 10% de la superficie original en el país», agregó.

«La finca está clasificada en la Categoría II – Amarillo de la Ley Nacional de Bosques, por lo que su desmonte no está permitido. El gobernador de la provincia se desentiende y deja en manos del Municipio de San Lorenzo la decisión de desmontar este frágil ecosistema. Pero la Provincia es la autoridad de aplicación de la Ley de Bosques y no debe permitir que se viole», siguió.

«Varios de los desmontes que se están ejecutando en plena cuarentena fueron aprobados de manera ilegal bajo la gestión de Urtubey, pero el nuevo gobierno los convalidó, sumándose así a la complicidad de este crimen ambiental. La zona del proyecto urbanístico es hábitat de la corzuela, el zorro gris y el gato montés; de numerosas aves como el carpintero, el picaflor cometa y el tucán; y de árboles como el tala blanca, el ceibo, el nogal, el horco molle y chal chal, entre otros», detalló Greenpeace.

La organización advirtió que si se concreta la destrucción de esta área, «se sumaría a las que ya denunciamos durante la cuarentena por la pandemia: revelamos que entre el 15 de marzo y el 31 de agosto de este año en Salta se desmontaron 9.079 hectáreas de bosques nativos».

«No solo estamos en emergencia sanitaria, también estamos en emergencia forestal y climática. Más desmonte significa más inundaciones, más desalojos de comunidades campesinas e indígenas, más desaparición de especies en peligro de extinción y más enfermedades. Reclamamos a Gustavo Sáenz, como máxima autoridad de la provincia, que declare en forma urgente la Emergencia Forestal, frene los desmontes e implemente políticas más fuertes en defensa de los bosques y sus históricos habitantes. Destruir bosques es un crimen», finalizó.