Glifosato y glufosinato de amonio | Alteración hormonal y daño genético como antesala de patologías asociadas al cáncer

Investigadores del Conicet y de tres universidades nacionales detectaron que dos de los herbicidas más usados en el agronegocio se combinan fácilmente generando una nueva sustancia contaminante.

El glifosato y el glufosinato de amonio son dos de los herbicidas más usados en el agronegocio y ahora se sabe que se mezclan fácilmente en el ambiente, generando una nueva sustancia contaminante. El combo resultante produce alteración hormonal y daño genético, antesala de patologías asociadas al cáncer.

“El glifosato y el glufosinato de amonio se encuentran juntos en el ambiente, aunque poco se sabe de la interacción de estos compuestos químicos. El segundo de ellos, prohibido en la Unión Europea, es cada vez más utilizado en nuestro país, sobre todo a partir de la aprobación del trigo transgénico, el HB4 desarrollado por Bioceres. El glifosato sigue siendo el herbicida pilar del modelo de monocultivo desde que Felipe Solá, entonces secretario de Agricultura de Menem, autorizara su ingreso a la Argentina en 1996 en un trámite exprés basado en estudios de inocuidad presentados por la multinacional Monsanto, encargada de su comercialización” destaco el diario Tiempo Argentino.

El trabajo de investigación llevado a cabo por diez docentes y científicos argentinos, titulado “Evaluación comparativa de la toxicidad crónica individual y mixta del glifosato y el glufosinato de amonio en renacuajos de anfibios: un enfoque de múltiples biomarcadores”, cuestiona la aprobación de los eventos transgénicos y sus consecuencias en el medio ambiente y en la salud de la población.

Los anfibios son utilizados porque sus organismos presentan un desarrollo embrional similar al de los vertebrados, incluidos los humanos. “Este estudio tiene relación con el trabajo que venimos realizando desde hace 25 años sobre los efectos de los agroquímicos sobre la fauna silvestre. Particularmente, nos hemos dedicado a analizar los herbicidas que son los que más se encuentran contaminando suelos, agua, aguas subterráneas; de hecho, hasta en el aire hay rastros contaminantes de agroquímicos”, explica el científico Rafael Lajmanovich quien también recordó que “si bien el herbicida de mayor uso, el prioritario y el que más contamina sigue siendo el glifosato, desde 2013 venimos estudiando el glufosinato de amonio, sospechando que su uso se incrementaría, particularmente por la resistencia de determinadas malezas al glifosato», destaca.

Lajmanovich indica que no solo corroboraron que el glufosinato de amonio es mucho más tóxico que el glifosato sino que además actúan en forma sinérgica, formando un nuevo compuesto a través de la unión de sus moléculas que podría ser aún más tóxico que el resultante de cada herbicida por separado. En sus conclusiones advierte que “se necesita poner un alto urgente a la aprobación continua de cultivos transgénicos resistentes a herbicidas, como el glufosinato de amonio, que carecen de evaluaciones bioéticas y avales científicos multidiscipinarios”.