Género | Las mujeres ganan en promedio un 26 por ciento menos que los hombres

La desigualdad se registra en todas las categorías. En los cargos jerárquicos la diferencia llega al 30%, cargos que además mayoritariamente son ocupados por varones (73%). Mirá las provincias en donde las diferencias son mayores.

Los datos surgen de un estudio del Centro Atenea publicado hoy por el diario Página 12. El análisis midió variables como la segregación ocupacional horizontal (en qué tipo de trabajos se insertan mujeres y hombres), el llamado techo de cristal y la distribución del tiempo que hombres y mujeres destinan al trabajo remunerado y no remunerado.

“Aunque cuenten con el mismo nivel de instrucción o incluso mayores credenciales educativas que el hombre, al incorporarse al ámbito laboral las mujeres no acceden a los cargos mejor pagos”, señaló el centro de estudios. Por ejemplo, en la categoría de jefes y jefas el informe detectó un 73% de participación de varones contra sólo un 27% de mujeres.

Otro aspecto es que hay ramas feminizadas y masculinizadas. Las mujeres ocupan la mayor cantidad de puestos de trabajo en los rubros vinculados al servicio y la enseñanza, mientras que los varones trabajan en actividades industriales, que están mejor remuneradas.

De acuerdo con el informe del Centro Atenea, la cantidad de tiempo que los varones dedican al trabajo pago es de diez horas semanales más, en un promedio de 45 horas semanales contra 35 de las mujeres. ¿La razón? Que las mujeres “no tienen opción sobre la responsabilidad socialmente asignada al hogar”.

El centro de estudios volcó en un mapa los números sobre desigualdad laboral de género. Así determinó que hay cuatro provincias donde se da la mayor brecha entre mujeres y varones: Jujuy, La Rioja, San Luis, Santa Cruz y Chubut. En estos distritos la diferencia salarial de género se ubica entre el 28 y el 35%. Las siguen en inequidad las provincias de Buenos Aires, Río Negro, Neuquén y Mendoza, donde las diferencias salariales están en un orden que va del 25 al 28%. En cambio, provincias como Corrientes o Santiago de Estero tienen las menores diferencias internas.

“Podemos esbozar algunas explicaciones sobre porqué algunas provincias tienen brechas más acentuadas. La primera es de carácter cultural y social y tiene que ver con la tradición: hay regiones más tradicionales en la organización del hogar, que dificultan la inserción laboral de las mujeres. Por otro lado, algunos sectores de actividad con sueldos más altos, como la industria, son predominantemente trabajos masculinizados, que aumentan la brecha”, señaló Marina Salzmann, referente del Centro Atenea.