Gaspar Cinco: el horror y el cinismo

Foto: Prensa Poder Judicial.

Fue condendo a prisión perpetua por el asesinato de Alejandra Párraga y su hijo. Minutos antes de la sentencia había declarado que la mujer fue el amor de su vida.

Franco Gaspar Cinco, el comunicador de 28 años, fue condenado esta tarde a prisión perpetua por el juez Ángel Amadeo Longarte, vocal de la Sala II del Tribunal de Juicio. Estaba acusado del asesinato de Alejandra Párraga, su novia, y de Amir, el hijo de la misma.

Longarte consideró que Cinco fue autor penalmente responsable de los delitos de homicidio en grado de tentativa en concurso real con homicidio doblemente calificado por la relación de pareja y por el medio empleado. El acusado envenenó con cianuro a las víctimas.

«El amor de mi vida»

Antes de escuchar la sentencia, Gaspar Cinco tomó nuevamente la palabra, como lo había hecho el viernes pasado. Insistió en su inocencia y, después de haber dicho el viernes que el crimen del niño había sido planeado con Párraga, dijo que la mujer fue el amor de su vida.

«Jamás tuve intención de terminar con la vida de Alejandra, mejor dicho del amor de mi vida. Tampoco con la de su hijo. Con Alejandra teníamos planes, proyectos”, dijo, según citó La Gaceta. Y agregó: “Yo tengo un nene de cuatro años, en qué cabeza cabe que quiera matar a un niño”. «No puedo hacerme cargo de lo que me adjudican«, expresó.

Las declaraciones chocan con la evidencia presentada durante el juicio, como los chats de WhatsApp en los que Cinco se mostraba claramente en contra de Amir y también cómo le había dicho a su fallecida novia que le llevaría «agua» al chico justo un día antes de los crímenes. Además, testigos del caso aseguraron que Cinco les había pedido que se encargaran del menor.

«Hago mea culpa, fui un estúpido, un torpe y un tonto y mi falla fue no saber como interpretarían los demás mis dichos», dijo Cinco, sobre esos pedidos, que, aseguró, eran en tono de broma.

«La mató dos veces»

Después de la sentencia, Alejandro Párraga, padre y abuelo de las víctimas, dijo en El Tribuno: «Más allá de que este asesino quiso inculpar a mi hija las pruebas lo conducían contundentemente. Fue tanta bajeza de este criminal que la mató dos veces«.