Según un informe técnico, nuestra provincia está “colgada” de los resultados de las negociaciones entre la Casa Rosada y los organismos financieros internacionales. Sólo tres provincias tienen excedente fiscal y Jujuy es la más complicada.

Mientras la Casa Rosada se prepara para enfrentar al pico de casos por coronavirus y anuncia medidas destinadas a paliar la merma de ingresos para diversos sectores de la población, una luz de alarma se encendió en el Ejecutivo por la fragilidad financiera de las provincias que recibirá un duro mazazo a partir de los efectos de la cuarentena.

Los distritos que concentran la explotación petrolera y reciben un mayor número de turistas extranjeros serán los más golpeados según los analistas. En esa lista se incluyen Santa Cruz, Tierra del Fuego y Río Negro, de acuerdo a un trabajo del Ieral, de la Fundación Mediterránea.

Sin embargo, en la Rosada ponen el foco en los distritos cuya mayor parte de asalariados registrados pertenecen al sector público. Chaco, Catamarca y La Rioja tienen más del 60% de los puestos en blanco son estatales. «Si no logran pagar sueldos, es la debacle», evaluó un funcionario en diálogo con BAE Negocios. En la provincia de Buenos Aires los empleados públicos llegan a 600 mil, pero en un universo de 3 millones de puestos de trabajo. En el ejecutivo creen que si se mantiene activa la cadena alimentaria, la industria ligada a ese sector ubicada en territorio bonaerense, Córdoba y Santa Fe podrá darle pelea a la recesión.

La provincia de Salta, mientras tanto, aparece en el informe como parte de aquellos dsitritos que deberán hacer malabares para llevar algo de orden a sus cuentas en medio del proceso de reestructuración de su deuda: Chubut, Buenos Aires, La Rioja y nuestra provincia están «colgadas» al resultado de las negociaciones de la Nación con los acreedores privados y el Fondo Monetario Internacional.

De acuerdo a las estimaciones del Ieral en base a los últimos datos disponibles, correspondientes al tercer trimestre del año pasado, el mayor rojo fiscal lo tiene Jujuy, a donde alcanza el 4% de su producto bruto geográfico, seguida de Tucumán, que se ubicó algo por debajo de esa cifra, y la Rioja, Chaco y Río Negro, que marcaron un déficit en torno al 2%.

Por el contrario, las mejor ubicadas son Santiago del Estero (superávit del 5%), Catamarca y La Pampa con un excedente equivalente al 2% de su PBG, Salta (1%) y Santa Cruz, que tras el duro ajuste de los últimos años logró llegar al equilibrio. Con todo, el resultado consolidado de las 23 provincias llega al 1,5% de su PBG tras un breve período de superávit.

El consultor Félix Piacentini y ex director Nacional de Asuntos Provinciales destacó que «probablemente Ciudad de Buenos Aires, y las provincias de Buenos Aires, Tucumán, Jujuy, Córdoba, La Pampa, Entre Ríos, Chaco, Córdoba y Tucumán tengan un panorama peor que el resto», aunque aclaró que «en ningún caso es dramático» y dependerá de la contención que puedan hacer los gobernadores en las paritarias.