Nicolás Olitte.

Nicolás Olitte, el muchacho apresado por la Policía de Salta dado que su atuendo rompía sus criterios de normalidad, relató su peripecia, a la que definió como “algo horrible, desesperante pasar por algo así por una ridiculez”.

Hace algunos días atrás, la fuerza policial salteña ofreció un vigoroso ejemplo de su tesón en reproducir estereotipos, criminalizar lo desconocido y sembrar temor en la población que no comulga con las ideas cavernarias de lo moralmente correcto. Se llevaron preso a un joven seguidor del Metal sin más argumento que su aspecto físico y la forma en la que vestía.

“El sábado estaba comprando en un local de la San Martín, con una vestimenta particular, porque yo estaba por dar un show con mi banda, y bueno, el guardia del local llamó a la policía”, comentó Olitte en la entrevista que ofreció ayer a Cuarto Oscuro, nuestro programa radial.

En cuanto a la forma de vestir que tenía el sábado, el muchacho explicó que “así es nuestra vestimenta, salimos con tachas, clavos y con la cara pintada”, y luego completó su relato: “Yo tenía un cinturón con balas de FAL que no sirven para nada y yo les expliqué que era parte de la vestimenta, pero igual me llevaron detenido”.

Tras pasar cerca de 48 horas demorado, entre las que pasó de la Alcaldía a una cárcel de Cerrillos, con cierto sobrecogimiento, Olitte recordó que “habían algunos oficiales que decían que yo no tenía que estar detenido, entonces fue todo como, no sé, absurdo”. Explicó que tras aclarar la situación con el fiscal, finalmente no sólo quedó libre sino absuelto de su desacato a la moda.

“Me visto así porque es mi vestimenta, es lo que me gusta, hay bastante gente que por vestirme así, todo de negro, con borcegos, con tachas, nos señala de mala manera”, ratificó la víctima de la afrenta y luego admitió que, durante su detención, un oficial intentó facilitarle comunicación con su familia, siempre que él ofreciera algo a cambio.