martes 28 de mayo de 2024
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Frontera Norte | Las operaciones del ejército en Salta y Jujuy

Un informe periodístico cuenta cómo funciona el operativo «Integración» en una de las zonas calientes del país. Desde octubre de 2018 centenares de soldados han sido desplazados entre la aridez del altiplano de La Quiaca y la selvática Tartagal.

Según el Teniente General Bari del Valle Sosa, Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, las tropas desplegadas en la Frontera Norte constituyen una forma de emplear el instrumento militar dando apoyo las fuerzas de seguridad y haciendo soberanía por presencia. “Estamos empeñados en mantener el control de los espacios soberanos, afianzando los conceptos de control terrestre, aeroespacial y ciberespacial», declaró al portal Infobae que publicó una extensa cobertura al respecto.

Para que ese tipo de fuerzas operen en el norte, debió modificarse el decreto reglamentario que obligaba a actuar a las FFAA sólo en caso de agresiones militares externas, aunque persiste la doctrina que indica que en ningún caso las FFAA puedan realizar tareas operativas de tipo policial. De allí que el militar que comanda las operaciones – General de División Carlos Pérez Aquino – declaró que existen 700 efectivos afectados al operativo ‘Integración’ y otros 200 que atienden todo lo relacionado con el control radar del espacio aéreo. En todos los casos se brinda apoyo logístico y técnico a las fuerzas de seguridad y realizan tareas de ejercitación que incluyen las de combate en los asentamientos ubicados en La Quiaca, Tafna, Sansana Sur, General Mosconi y Dique Itiyuro.

“La ejercitación militar tiene un efecto altamente disuasorio para que las organizaciones dedicadas al narcotráfico se abstengan de intentar ingresar al territorio nacional por los puntos de frontera en los que se desarrollan los mismos”, enfatiza el informe de Infobae que precisa que el Mayor Federico Carbone está al frente del Equipo Salta desplegado con su unidad en la localidad de Tartagal. «El equipo Salta, cubre la frontera desde el río Bermejo hasta el límite norte y oeste con Bolivia y al este con Paraguay. Nos encontramos haciendo adiestramiento operacional lo que nos permite marcar la presencia del estado en puntos de difícil control, en zonas de frontera».

La rotación de efectivos se realiza cada 30 días. Esto implica que el número de personal afectado a esta nueva modalidad operativa excede a los 700 desplegados en el terreno ya que siempre hay una cantidad equivalente de tropas, en fase de preparación. De la misma forma, uno de los secretos del éxito de la tarea conjunta radica en la rotación de los puntos de asentamiento: son las fuerzas de seguridad las que determinan ese movimiento y de esta forma el efecto sorpresa se potencia.

En La Quiaca, el subteniente Molinari presta servicios en el Regimiento de Caballería de Montaña 5. Está desplegado con dos hombres en uno de los muchos «POE» (punto de observación). Allí, un par de observadores mimetizados con la geografía del lugar monitorean el tránsito de personas y vehículos. «Este es un puesto de observación adelantado ubicado frente al límite entre Bolivia y Argentina. Si de la observación que realizamos se detecta algún movimiento sospechoso, se cursan las notificaciones respectivas para que las fuerzas de seguridad tomen las medidas pertinentes», detalló Molinari.

Si bien resulta indiscutible que la misión primaria de las FFAA es la defensa de la soberanía nacional y de la integralidad territorial, la presencia de centenares de efectivos en regiones repletas de necesidades por parte de sus pobladores crea necesariamente una misión subsidiaria que es altamente valorada por los pobladores locales quienes en gran parte son miembros de pueblos originarios.

Parte del territorio de la Frontera Norte que controla el Ejército argentino. Foto: Infobae.

El control del espacio aéreo

Tal como lo indicara el Jefe del Estado Mayor Conjunto, la integridad del Espacio Aéreo es uno de los aspectos prioritarios del sistema de defensa nacional. La vigilancia, detección, identificación y eventual interceptación de los vuelos irregulares que se adentren en el cielo argentino es responsabilidad primaria de la Fuerza Aérea Argentina.

La Primer Teniente Sánchez es la jefa de la estación radar Tartagal, su base de operación se encuentra en las instalaciones del aeródromo «General Mosconi» de la localidad salteña: «Nuestra misión es realizar una cobertura de todo el norte argentino, a efectos de efectuar el monitoreo del tránsito aéreo en la región. Toda la información es enviada en tiempo real al centro de operaciones espaciales de Merlo, y de ser declarados irregulares se determina el curso de acción a seguir», declaró la mujer al medio ya citado.

Tal como sucede en el caso de las campañas sanitarias fluviales, esta actividad de corte netamente operativa se hace en coordinación con autoridades nacionales y provinciales. Esto implica que son transversales a los colores políticos a los que responden los distintos responsables civiles de las zonas en las que las tropas se hacen presentes.

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