Foto: Facebook Pellegrini.

Ex mediocampista de Pellegrini, fue convocado por el Cuervo para enfrentar al Millonario el domingo por la Copa Argentina. Desde mañana vienes un compañero lo cubrirá en los horarios de trabajo en una fábrica de artículos de limpieza.

La vida de Flavio Guanca desde el mes de junio a esta parte tiene todos los condimentos para una gran nota periodística: 31 años, jugador de un club modesto, obrero de una fábrica de artículos de limpieza mientras estudia electromecánica del automotor, inesperadamente citado como refuerzo por Central Norte para jugar 90 minutos ante River en un torneo oficial, compromiso que alteró su rutina semanal desde fines de junio para entrenar con el equipo obligándolo a cuidar su físico, su alimentación y hasta coordinar horarios con compañeros de trabajo para ir a los entrenamientos y poder viajar a Santa Fe a jugar contra el equipo más importante del país.

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Todos condimentos para una gran nota periodística que fue aprovechada de manera genial por el diario La Nación que fue al encuentro de Flavio Guanca para que éste relate como vive estos días: «Entreno por la mañana, descanso a la tarde y trabajo de lunes a viernes de 22 a 6, por lo que a la noche normalmente no duermo más de tres horas, a menos que cambie mi turno de 14 a 22. Esta vez tuve que hablar con mis compañeros de laburo para poder viajar. Uno de ellos, hincha de Central Norte, va a trabajar a cuenta mía. Pero el lunes a la noche ya vuelvo. Después arreglaré esas horas con el supervisor, pero ellos siempre me apoyaron. Hace ocho años trabajo en la fábrica y en estos últimos días busqué no esforzarme tanto», cuenta Guanca a horas del partido de su vida.

El llamado fue de Ramón Apaza, técnico de Central Norte, que eliminó a Pellegrini de Salta y a Sol de América de Formosa para llegar a esta instancia. Justamente desde Pellegrini arribó Guanca, aunque no disputó el duelo entre sí por la fase eliminatoria de la Copa Argentina ya que estaba de refuerzo en Massalin & Celasco de Rosario de Lerma para el Federal C. «El Turco Apaza me conocía de hace mucho, me habló y me dijo que me quería por mis características de correr y meter. Cuando me preguntó si me interesaba porque él me necesitaba, obvio que le dije que sí. Fue todo muy imprevisto, nunca me imaginé jugar con River», explicó.

«Después, pensé: ¿por qué no soñar con este partido? Uno siempre creía que podía llegar algo así. Yo jugué toda mi vida en la zona salteña, nunca pude irme afuera pero nunca dejé de buscar la forma de entrenar. Quise dar el salto para vivir del fútbol, lo que soñaba de chico, pero acá en el interior es muy difícil. En todo esto juega mucho el sacrificio, el esfuerzo y las ganas, por eso nunca lo dejé. Y ahora se me cumple un sueño, porque además soy hincha de River», dice Guanca, quien deberá pelear varias pelotas con uno de sus referentes: Leo Ponzio.

Foto: Facebook Pellegrini.

«Siempre me enfoco en él y lo miro todos los partidos. Me motiva la edad que tiene y las ganas que le pone a la par del resto. Lo mismo que Mascherano, su garra y sus ganas me motivan. A mí me pasa eso: ese deseo de jugar, quizás sin saber tanto con la pelota, pero poder trabar, correr y meter», agrega el futbolista que revolucionó a toda la familia.

Su padre Julio Oscar, su mamá María Cristina, su hermana Gabriela y sus hermanos Claudio (dejó el fútbol por su trabajo en un supermercado) y Cristian (juega en Pellegrini) son sus grandes fanáticos, junto a su hija y su actual novia. «Todos trabajan y mis padres son independientes, así que estoy viendo si pueden ir a Santa Fe, aunque sea pagándoles el viaje. Mi papá está re emocionado, no lo puede creer. Siempre veía los partidos de los domingos soñando que estuviera ahí. Y él me dijo: ‘nunca es tarde’. Todos me dicen que es el premio por el esfuerzo y las ganas, que me lo merezco”. dice el futbolista que se ganó un apodo más que peculiar.

«Batería», le puso un día un amigo de su barrio que falleció. ¿Por qué? «Porque decía que nunca me cansaba, que parecía recargable y que además era negro y pesado, como una batería que nunca se gasta (risas). Yo le dije que no me dijera así, pero quedó y ahora ya no me molesta», relata Guanca mientras se le escapa una carcajada y vuelve a hablar con tranquilidad del partido. Es que tanto para él como para Central Norte será un hecho único, ya que el club salteño nunca se enfrentó en duelos oficiales ante River.

«Hay que estar mentalizados para el partido, pero estamos muy bien. Nos entrenamos todos los días para estar despiertos en la cancha y saber contra qué rival nos enfrentamos. Hay que tomar recaudos, pero con el trabajo que estamos haciendo, mejoramos un montón. Tenemos ansiedad, pero hay que tranquilizarse para entrar con confianza plena», reconoce el mediocampista. «Una chance nos va a quedar, hay que tranquilizarse y buscar la clasificación. Después, habrá tiempo para la emoción más allá del resultado, aunque sabemos que hay que vivir cada minuto y cada momento. ¿Quién no quisiera jugar este partido?».

Ya habrá tiempo para mirar hacia adelante, en un futuro que no cuenta con demasiadas certezas. Tanto Central Norte como Pellegrini, integrantes del ex Federal B, recién volverá a tener acción en febrero o marzo del año que viene cuando comience el nuevo Torneo Regional Amateur. Debido a esto, para afrontar al Millonario, el Cuervo salteño tiene un arreglo con la gran mayoría de los jugadores solo para jugar la Copa Argentina. Pero hoy el plantel no se enfoca en eso. Solo desea que pasen los días para entrar a jugar.