«Acá estamos todos así», dijo otro de los representantes de las comunidades de la zona.

Isidro Segundo, cacique y referente de la comunidad chorote Misión El Cruce, ubicada a 34 kilómetros de Tartagal, falleció tras haber contraído dengue. Fue una víctima más de la pobreza estructural del norte salteño.

Segundo no fue un caso aislado. Otros representantes indígenas de la zona aseguran que son muchas las personas que presentan signos de tener la enfermedad. Habitan comunidades sin servicios básicos y con escaso acceso a la salud.

Alejo González, otro cacique de la zona, aseguró que la situación es muy precaria y afecta a la mayoría de los habitantes.

«Acá se fue volviendo de lo más común. Mañana voy a ir al médico de vuelta pero sólo me da Paracetamol», dijo González a Página 12. Agregó que en las comunidades se vive de manera triste, sobreviviendo, en chozas improvisadas con chapas y nylon, durmiendo sobre colchones mojados por las lluvias, vistiendo ropa que nunca se seca. «Hace años que solicitamos al gobierno municipal y al provincial viviendas dignas. Hacemos cortes, marchas, sentadas. Y nada. No somos escuchados», dijo.

«Acá estamos todos así: chicos, grandes, hombres, mujeres. Todos con síntomas como los que tengo ahora yo», señaló González, que reconoció sufrir de fiebre, dolor en las articulaciones y en su cabeza.

«Es todo un tema moverse acá porque no hay asfalto. Hay que andar en el barro. Ni las ambulancias pueden pasar. Escuchamos las sirenas a lo lejos entonces tratamos de sacar nosotros a los enfermos hasta la ruta. A veces viene la Policía y los traslada, pero sólo cuando están bien jodidos, cuando ya no damos más», agregó.

«Nos la pasamos pidiéndole al gobierno provincial que desmalece la zona. Vivimos entre los yuyos, no podemos ni ir a buscar leña. De hecho ofrecimos a nuestros jóvenes para que con ayuda del Gobierno puedan desmalezar pero no tuvimos respuesta», finalizó.