Esteban Amat, presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia.

Es por la disputa con el radical Héctor Chibán.

Esteban Amat, presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia, aseguró que sufre la persecución de Héctor Chibán, el legislador de la UCR con el que se cruzó en reiteradas oportunidades este año.

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Suena extraño que un legislador oficialista que cuenta con todo el apoyo del poder político del Estado provincial se sienta perseguido pero eso fue lo que declaró Amat en FM Profesional al ser consultado por la disputa con Chibán.

En la emisora, Amat dijo que las acusaciones de Chibán, quien había asegurado sentirse perseguido por la Cámara son una falacia y que la realidad es exactamente opuesta, ya que el radical es el que persigue a las autoridades de Diputados.

Las declaraciones alimentan el conflicto que continúa entre Diputados y Chibán por el episodio ocurrido el 24 de mayo, cuando el radical entró en contacto con su hijo, que había llegado desde Buenos Aires. En la Cámara lo acusaron de no cumplir los protocolos mientras que el legislador asegura que hizo todo lo que le indicaron las autoridades.

Amat agregó que no existe persecución hacia Chibán, a quien catalogó como el diputado «que más habla», pero luego agregó que tiene los papeles necesarios como para demostrar que el hijo del radical llegó a la provincia a pesar de tener domicilio en Buenos Aires.

No es la primera vez que ambos se enfrentan. Hace dos semanas Chibán había apuntado contra el desempeño de Amat. Aseguraba que el presidente de la Cámara tiene prácticas autoritarias y no permite que los legisladores se expresen con libertad. El desencuentro coincidía con las críticas que antes había arrojado el diputado Ramón Villa. «Cómo te extraño, Manuel Santiago Godoy», había asegurado el representante de Rivadavia, evocando al anterior titular de Diputados.

Gladys Moisés, diputada del PRO, también tenía algo que decir. A mediados de mayo denunció que las autoridades de la Cámara no respetan el cupo del 30 por ciento de la oposición en las comisiones. «Hay un manejo arbitrario», dijo.

Amat está visto por la oposición como alguien encargado de negar todo lo que contradiga el manejo oficial de la crisis y consideran que su labor principal no es otra que convertir a la Legislatura en una institución inocua de la política salteña.

Un ejemplo puede ser traído a propósito de esto último: en febrero, cuando el coronavirus no estaba en los planes y la desnutrición en el norte provincial era el principal tema de la política salteña, Amat justificaba la inacción de la Legislatura en cuanto la emergencia. «El problema no estaba a la vista», llegó a decir