Lo declaró la Secretaria General de la Asociación de Transportes Escolares de Salta, Rosana Taborga, tras doce meses de actividad cero e ingresos nulos por la pandemia.

La referente dialogó hoy con el programa CUARTO OSCURO que se emite por FM La Cuerda (104.5). Y tras recordar el duro año que debieron vivir y que incluyó a personas que debieron reconvertir su actividad hasta otras que fueron asistidos con bolsones alimentarios, Taborga dejó en claro que en este inicio de clases ella y sus colegas prefieren ver el vaso medio lleno a pesar de las incertidumbres que sobrevuelan.

Municipalidad de Salta

“Fue un año [por el 2020] para el olvido en general. Es cierto que algunos sectores – mal que mal – trabajaron un poco, pero nosotros cero desde noviembre del 2019 cuando terminó ese ciclo lectivo, luego empezaron las clases 2020 en marzo, tuvimos 15 o 16 días de clases y paramos por la pandemia y no tuvimos entrada económica alguna desde entonces. Algunos colegas tuvieron la posibilidad de reconvertirse y la remamos como pudimos”, dijo a modo de introducción.

Puesta a opinar sobre esta vuelta a la presencialidad y la posibilidad de recuperar ingresos, Rosana Taborga resalto lo siguiente: “estamos entre contentos y felices porque comienzan las clases, con todas las pilas y el positivismo, tratando de disciplinar un poco las ganas de trabajar. Hay cosas que nos juegan en contra: usar el 70% de la capacidad del vehículo, el hecho de que no todos los chicos van a la escuela simultáneamente, pero queremos remarcar el lado positivo. Estamos conscientes de todo lo que pasa. Por supuesto que estamos con incertidumbre, pero contentos”, enfatizó.

Taborga relató que las cuotas estan un poco más altas que lo habitual para compensar la menor capacidad de transporte que el protocolo le exige y lamentó que algunos de los 82 vehículos que estaban asociados decidieron que este año no continuarán con la actividad.