El equipo tucumano protestó contra las decisiones del árbitro y se suspendió el partido. Perdía 1 a 0 con Alvarado de Mar del Plata por la segunda final por el ascenso a la B Nacional.

Una final atípica encendió un escándalo en el fútbol del ascenso: el equipo tucumano San Jorge decidió no terminar el partido ante Alvarado de Mar del Plata y protestó con una “sentada” contra las decisiones del árbitro Adrián Franklin.

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El equipo visitante perdía 1 a 0 contra los marplatenses en la segunda final del Federal A para ver quién ascendía a la B Nacional. Además, les habían expulsado a dos jugadores y otros siete vieron la amarilla.

Al volver del vestuario para dirimir la segunda mitad, los integrantes de San Jorge decidieron no continuar el juego y permanecieron sentados sobre el césped del estadio. El árbitro suspendió el encuentro a los 4 minutos.

“Se cagan en el trabajo nuestro. Es increíble. No pueden hacer esto. Es un robo”, dijo Maximiliano Guardia, el lateral de San Jorge. “No estábamos en condiciones de salir a jugar”, agregó en referencia a la decisión tomada por el plantel en el entretiempo.

Por su parte, el volante Ricardo Tapia señaló: “Hemos tomado esta decisión porque creemos que fue un ‘afano’ lo que pasó en el primer tiempo. Esperábamos un pésimo arbitraje, pero esto no. Nos robaron en la cara”.

Si bien Alvarado celebró el “triunfo” ante un estadio repleto de hinchas, será el Consejo Federal de la Asociación del Fútbol Argentino quien decida cómo termina este nuevo escándalo.