Es el cuarto comercio ilegal del mundo | Crece el tráfico de fauna en el Norte Grande

La captura y comercialización de especies prohibidas para su venta genera entre 15 y 20 mil millones de dólares al año en todo el mundo.

Es el cuarto comercio ilegal mundial después de la venta de drogas, la falsificación y el tráfico de personas. En Argentina no hay registro oficial, pero mueve millones y demanda la creación de fuerzas especializadas.

“El mercado ilegal supone mecanismos como la falsificación, sobornos, empresas fantasmas, violencia, aprietes y corrupción. Según Vida Silvestre hay casi 600 especies amenazadas. En Argentina las más perjudicadas son más de 100 especies de aves, 20 de reptiles y 15 mamíferos: entre ellas, el loro hablador, monos, ciervos, felinos y tortugas” destaca un informe del diario Tiempo Argentino.

Los ejemplares suelen tener como destino a las grandes ciudades donde se produce la mayor demanda y oferta para ser usados como animales domésticos o tenencia particular. Muchos se compran en ferias, veterinarias, sitios de e-commerce, redes sociales y rutas. Los compran turistas, empresarios, coleccionistas, o nuevos traficantes. En nuestro país, la mayoría del tráfico silvestre se concentra en las provincias del Norte Grande y particularmente las del noreste destaca el informe.