Plantines secuestrados en barrio El Basural, de la ciudad de Tartagal (Foto: PrensaPolSal)

Allanaron su casa en Villa Primavera en una investigación por fraude y hallaron las pequeñas plantas y semillas de cannabis. Un caso similar tuvo lugar en la ciudad de Tartagal días atrás.

Uno de los tantos casos en los que la Policía de Salta detuvo a cultivadores de cannabis y los hizo pasar por narcotraficantes, tuvo repercusión nacional. Se trata del caso de Mauro Gutiérrez, un vecino de Villa Primavera, en la zona oeste de Capital. La revista de cultura cannábica THC cubrió esta historia.

Meses atrás la policía allanó su domicilio bajo orden judicial en una investigación por estafa. Lo que encontraron eran 6 plantines de cannabis (12 gramos según la pericia) y 260 semillas. También hallaron dinero en efectivo: 1700 dólares y 40 mil pesos. Con solo esos elementos determinaron que Mauro se dedicaba al narcotráfico. En realidad, él es herrero y su esposa enfermera. El dinero eran sus ahorros y las plantas estaban en un estado vegetativo menor, así que no podían considerarse como una “droga” para la venta. De todas maneras, le iniciaron una causa por tráfico de estupefacientes.

“Gutiérrez declaró que es usuario de cannabis desde hace años y que había intentado cultivar para dejar de comprarlo en el mercado negro. ¿Y sobre las semillas secuestradas? Mauro le explicó a la justicia que las fue juntando de cuando compraba marihuana prensada”, señalan desde la THC. Además, indican que el delito que investigaba la justicia salteña involucraba al tío de Mauro que “supuestamente se dedicaba a realizar conexiones clandestinas de luz”. Lo que no sabían los investigadores era que el tío hace años ya no vivía en esa casa de Villa Primavera.

En definitiva, la justicia no halló pruebas de fraude, pero procedió con la causa por la tenencia de las plantas. Así el fiscal Ricardo Toranzos pidió la prisión preventiva en modalidad domiciliaria. El juez le dio la razón. “Luego, la defensa impugnó la medida, solicitó el sobreseimiento por no existir prueba alguna de tráfico de estupefacientes. El juez de revisión revocó la prisión preventiva y lo dejó libre, pero Mauro seguió siendo acusado de infracción a la ley de drogas”, indica la publicación porteña. Pero la historia no termina ahí, porque en una nueva audiencia, la defensa pidió el sobreseimiento definitivo. “Esta vez el juez Castellanos sobreseyó a Mauro pero sólo por las plantas y rechazó el pedido por las semillas, tenencia por la que siguió en proceso”.

Un dato no menor, señalado en esta revista, es que la ley 23.737 establece una pena de 4 años de prisión por la “guarda de semillas utilizables para producir estupefacientes”. A pesar de ello, “los tres jueces de la sala 1 de la Cámara Federal de Apelaciones -French, Sola y Castellanos- confirmaron que, luego de una serie de tareas comunitarias acordadas con la defensa, Mauro será sobreseido. Por su parte, el fiscal Toranzos insistió hasta el final en su acusación”, apuntan.

Un caso reciente

Así como el caso de Mauro Gutierrez, otro similar en el que el Estado termina despilfarrando recursos en causas que no valen la pena, la ciudad de Tartagal tuvo su cuota de perejiles la semana pasada. Según PrensaPolSal, en el barrio conocido como El Basural, allanaron otro domicilio y encontraron también 6 plantines de cannabis. Un joven de 28 años y las plantas quedaron “a disposición de la justicia”. Otro proceso similar al de Mauro, será llevado adelante.

La misma tarde que la policía salteña informaba este episodio, la Cámara de Diputados de Santa Fe aprobaba un proyecto de ley para el autocultivo de cannabis. Así esa provincia podría convertirse en la primera del país que le permita a los usuarios de marihuana medicinal tener su propia planta. Mientras en Salta, la policía y la justicia continúan a la caza de perejiles.