En un municipio de Río Negro cumplieron la ley que en Tartagal se viola

En Villa Regina el intendente electo en el 2017 renunció en diciembre pasado por lo cual llamaron a elecciones para elegir al reemplazante. Es lo que reclama la oposición de Tartagal tras la renuncia de Sergio Leavy quien mantiene en la intendencia a su hermano.

Todos los medios del país hablan de la elección de ayer en Villa Regina. Todos lo hacen porque supuso el primer test electoral en una provincia donde el kirchnerismo sueña con ganar la gobernación en el 2019 y ayer dio un paso en ese sentido: el ganador de la contienda fue el candidato peronista Carlos Vazzana quien se impuso al oficialismo provincial y a la coalición Cambiemos por una cifra cómoda: 37% sobre 29% y 23% respectivamente.

Pero para Salta la elección puede tener un sentido bien distinto por las similitudes que tiene con el caso tartagalense aunque la solución que a la problemática institucional se le dio en el sur del país y se le da en el norte de la provincia son diametralmente opuestas. Veamos. Ambas localidades vivieron en diciembre último la renuncia de sus respectivos intendentes: Daniel Fioretti de Villa Regina y Sergio Leavy de Tartagal. El primero debió hacerlo tras un juicio político del que fue objetivo mientras el segundo por haber accedido a una banca en el congreso de la nación.

Pero las coincidencias llegan sólo hasta ahí porque la forma en que el vacío institucional fue llenado es diametralmente opuesto: en Río Negro se cumplió lo que la ley manda mientras en Tartagal el espacio político que responde a Sergio Leavy impone el argumento del número (tiene mayoría en el Concejo) para mantener como intendente al hermano del actual diputado nacional que llegó al Concejo Deliberante en las elecciones de octubre pasado, asumió en diciembre, ahí nomás fue elegido presidente del cuerpo y luego asumió la jefatura municipal cuando Sergio Leavy asumió su banca en el Congreso de la nación.

Esa irregularidad es la que vienen marcando la oposición tartagalense, principalmente la UCR que hoy es la segunda fuerza en ese municipio y que en las elecciones de octubre pasado, en la categoría concejales, perdió por apenas 300 votos con el hermano de Sergio Leavy. Los radicales no sólo denuncian la seguidilla de irregularidades ejecutadas por El Partido de la Victoria para evitar el llamado a elecciones, sino que también rechazan el argumento según el cual la elección de un nuevo intendente resultaría demasiado costosa teniendo en cuenta el poco tiempo que falta para el 2019.

Ante ello los radicales enfatizan que el argumento es vergonzoso al menos en dos sentidos: por mercantilizar la voluntad popular que no puede estar sujeta a una cuestión de costos; y por tratarse de un argumento que viola la constitución y la carta orgánica municipal que ante una situación como la planteada ordenan la convocatoria a una elección tal como ocurrió ayer en Ríos Negro.