La FAIPA decretó la emergencia nacional ante este panorama. Según los panaderos, las ventas cayeron entre un 35 y un 40 por ciento.

En Tucumán tuvo lugar la reunión entre fabricantes y comerciantes de pan de todo el país. Ahí se analizó la situación actual y buscaron soluciones a un problema acuciante.

El presidente de la Asociación de Industriales Panaderos y Afines de Rosario, Gerardo Di Cosco, afirmó a BAE Negocios: «tenemos un nivel de caída en las ventas del 35 a 40 por ciento en lo que va del año. En los últimos doce meses, cerraron 1.365 panaderías y perdimos 80 mil puestos de trabajo formales».

Desde la Federación Argentina de Industrias de Pan (FAIPA) indicaron la falta de respuestas por parte del gobierno actual. Además señalaron que para los primeros 100 días del futuro gobierno pedirán que se pesifiquen las tarifas y que el precio del pan se desenganche del valor internacional de las materias primas.

La federación insistió en que «no se mienta sobre la incidencia del costo de la harina en el pan, ya que significa el 18% del costo, así como las tarifas inciden en un 19%».